Hartos de la inseguridad y la falta de respuestas institucionales, docentes, madres y padres de familia del jardín de niños “Berta Sierra Bustamante”, ubicado en la colonia La Presita, bloquearon la circulación vehicular en la carretera Interejidal, a la altura de la calle Francisco de la Fuente. La protesta se originó tras acumularse cinco robos en el plantel en menos de un mes, una situación que mantiene a 125 menores sin clases y en condiciones de riesgo.
Aseguran que la problemática los ha rebasado. Tan solo en esta semana se han registrado dos incursiones de los amantes de lo ajeno, lo cual consideran inaudito, sobre todo porque muy cerca de este plantel se ubican las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública y el cuartel de la Guardia Nacional.
Los delincuentes han vandalizado sistemáticamente las instalaciones mediante la sustracción constante de cableado eléctrico que deja el plantel a oscuras por áreas, obligando a los padres a costear las reparaciones con recursos propios obtenidos a través de actividades escolares. Asimismo, han saqueado el comedor para llevarse los insumos de la canasta básica proporcionados por el gobierno estatal para los desayunos escolares, además de robar las cámaras de seguridad instaladas, dejando cables expuestos que representan un peligro latente para los alumnos.
Carla Vázquez, directora de la institución, expuso que se han agotado las vías administrativas y legales correspondientes. Desde los meses de junio y julio se han enviado fichas informativas y oficios con evidencias a la supervisión de zona, la Secretaría de Educación, el Centro Regional de Desarrollo Educativo (CREDE) y Seguridad Pública para solicitar rondines, sin que hasta el momento exista una respuesta favorable.
“Todo tiene un límite. Como titular y personal hemos hecho todas las gestiones necesarias. Hacemos los reportes al 911, acude la policía y ponemos la denuncia en la Fiscalía; sin embargo, los rondines de vigilancia ocurren de día, mientras que los robos suceden por la noche”, denunció la directora.
Aunque hasta ahora han sido los propios padres de familia quienes han cubierto la reparación de los daños, la situación es insostenible.
“Si de por sí la escuela carece de muchas cosas y ahora con esto los robos es peor. Necesitamos el apoyo del gobernador Américo Villarreal Anaya para que ponga énfasis en la seguridad para nuestros niños y nuestro kínder. Y no nada más aquí ha habido robos, también en varios sectores de la localidad; ya estamos hartos, no hallamos qué hacer, necesitamos ayuda”, denunció Patricia Jasso.
Ante esta problemática, la sociedad de padres de familia elaboró un pliego petitorio dirigido a las autoridades, en el cual solicitan la reposición del cableado de suministro eléctrico, lámparas, insumos para preparación de los desayunos escolares, y las cámaras de seguridad que fueron sustraídas del kínder, entre otras demandas prioritarias para garantizar la protección del plantel y los estudiantes.