A un año de haberse implementado de manera oficial el programa “Vive Saludable, Vive Feliz” en las escuelas de educación primaria, las autoridades educativas aseguran que comienza a generarse una mayor conciencia entre estudiantes y padres de familia sobre la importancia de una alimentación saludable.

Juan Vital Román Martínez, jefe del Centro de Desarrollo Educativo (CREDE) de Ciudad Victoria, señaló que, aunque todavía no se cuenta con indicadores que permitan medir con precisión el impacto del programa, ya se han comenzado a observar cambios en los hábitos alimenticios de algunas familias y estudiantes.

“No tenemos datos como tal aún, pero, a mi criterio, puedo decir que el principal cambio es que muchos papás ya están tratando de darles alimentos más sanos a los niños y los menores, poquito a poquito, empiezan a darse cuenta de cuáles son alimentos saludables y cuáles no les aportan un beneficio nutricional”, mencionó.

Explicó que el programa busca prevenir la adopción de malos hábitos alimenticios y contribuir a reducir, desde edades tempranas, el riesgo de desarrollar enfermedades crónico-degenerativas.

Román Martínez consideró que los resultados serán graduales y que será necesario esperar varios años para contar con cambios plenamente medibles.

“Posiblemente al cabo de unos cinco o seis años ya vamos a poder tener resultados tangibles, pero yo creo que el programa va bien y cada vez hay más conciencia”, afirmó.

En este contexto, agregó que, aun cuando todavía no se han dado a conocer los lineamientos sobre cómo operará el programa durante el próximo ciclo escolar, las cooperativas escolares deberán mantener la prohibición de vender comida chatarra, ya que hasta el momento no existe una instrucción que modifique dicha disposición.