En el jardín de niños Vicente Guerrero, alrededor de 72 alumnos continúan sin poder regresar a clases presenciales, debido a la falta de energía eléctrica que afecta al plantel desde el pasado primero de septiembre.
María de la Paz Eguía Villanueva, supervisora de la Zona 64 del Sector 14 y encargada del plantel, explicó que esta problemática se deriva de un incendio registrado en la caja central donde converge todo el sistema eléctrico.
“Entrando a clases se presentó un desperfecto y se mandó reparar ese mismo lunes, pero el martes se incendió esa caja central y, por lo mismo que ya se había hecho el gasto financiero un día antes, la institución ya no contaba con recursos para solventar nuevamente la reparación”, explicó.
Para restablecer el servicio, se realizaron gestiones ante la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET) y el Instituto Tamaulipeco de Infraestructura Física Educativa (ITIFE), y se estima que será hasta este viernes cuando puedan realizarse los trabajos.
La falta de energía ha obligado a modificar la dinámica escolar. Desde el segundo día del incidente, los alumnos realizan sus actividades desde casa mediante cuadernillos que son llevados a revisión a la escuela por los padres de familia y posteriormente regresados a sus hijos para que continúen trabajando.
De concretarse la reparación este viernes, se estima que los alumnos podrían regresar a clases presenciales el próximo lunes.
Sin embargo, esta intervención será solamente una medida temporal, pues el plantel tiene más de 40 años de antigüedad y requiere la sustitución de todo el cableado y de la subestación eléctrica para garantizar el correcto funcionamiento de los equipos, particularmente de los aires acondicionados.
La supervisora escolar explicó que ya existe un proyecto para realizar esta renovación. Sin embargo, reconoció que aún no ha sido aprobado.
“Ya hay un proyecto, está en planeación y, por consiguiente, también en el ITIFE, que es donde se valida y se da la autorización para que sea posible el proyecto, pero aún no ha sido validado”, indicó.
Debido a que para resolver esta problemática de fondo se requiere una fuerte inversión, la supervisora escolar pidió a las autoridades educativas atender el proyecto de renovación eléctrica, al considerar que la escuela y las familias no tienen capacidad para asumir ese gasto.
“Hacemos un llamado a las autoridades para que atiendan nuestra petición; todos nuestros alumnos son de escasos recursos, entonces es muy difícil que se pueden hacer gastos grandes porque a veces ni las cuotas nos pagan. Las cuotas son voluntarias y se acuerdan con la asociación de padres de familia, pero no se les puede exigir”, concluyó.