Las reformas electorales aprobadas recientemente por el Congreso del Estado obligarán al Instituto Electoral local a realizar una actualización de sus reglamentos y lineamientos internos para dar cumplimiento a las nuevas disposiciones que regirán los comicios de 2027.

El presidente del IETAM, Juan José Ramos Charre, explicó que las modificaciones legales ya establecieron las bases bajo las cuales se desarrollará la próxima elección local, por lo que ahora corresponde a la autoridad electoral aterrizar esos cambios en la normativa operativa del organismo.

Entre los temas que deberán incorporarse a los reglamentos se encuentran las restricciones relacionadas con la reelección consecutiva y el nepotismo, figuras que fueron incluidas en la armonización legislativa aprobada por los diputados locales.

El consejero presidente señaló que el instituto no tiene facultades para modificar el contenido de la ley, sino para garantizar su aplicación, por lo que el trabajo de las próximas semanas consistirá en adecuar procedimientos, criterios y requisitos que deberán observar quienes aspiren a competir por un cargo de elección popular.

Además de las nuevas reglas de elegibilidad, el organismo revisará los ajustes derivados de la integración de los ayuntamientos, luego de que la legislación estableciera una conformación distinta para algunos municipios del estado.

Ramos Charre indicó que, una vez que entren en vigor las disposiciones, corresponderá al IETAM verificar que las candidaturas cumplan con todos los requisitos establecidos en la ley.

En caso de detectarse alguna causal de impedimento, la autoridad electoral estará en condiciones de negar el registro correspondiente.

Recordó que durante el proceso electoral intermedio de 2027 estarán en juego las 43 presidencias municipales, así como las diputaciones locales de mayoría relativa y representación proporcional, bajo un marco jurídico que incorpora nuevas restricciones para quienes busquen contender.

La revisión reglamentaria deberá concluir antes del inicio formal del próximo proceso electoral, previsto para septiembre, a fin de que partidos políticos, aspirantes y autoridades cuenten con reglas claras desde el arranque de la contienda.