La violencia familiar en la capital del estado no da tregua y concentra su mayor incidencia durante los fines de semana. Mercedes Lorena Zapata Medina, secretaria de Bienestar Social del municipio, reveló que los sábados y domingos se recibe entre 10 y 15 reportes a través de la línea de emergencias 911, una situación que se asocia directamente con el consumo de alcohol.

“Desafortunadamente es los fines de semana cuando las personas se ponen bajo los efectos del alcohol. Tenemos de 10 a 15 casos, denuncias o reportes, y en ocasiones ni siquiera quieren denunciar”, señaló.

La funcionaria subrayó que esta problemática se presenta de manera generalizada en toda la ciudad, sin concentrarse en sectores específicos.

Ante este panorama, el Ayuntamiento ha reforzado el trabajo en territorio con acciones de prevención y atención directa a las víctimas, en coordinación con la Policía de Género. Zapata Medina explicó que cada denuncia que llega a Bienestar Social recibe acompañamiento integral, desde canalización jurídica hasta apoyo para garantizar la seguridad de las mujeres.

“Estamos trabajando en territorio, llevando pláticas contra la violencia de género y de la mano con la Policía de Género. Cada denuncia se acompaña y se canaliza; si se tiene que acompañar a la mujer a denunciar o realizar una separación, se hace”, afirmó.

Aunque la mayoría de las víctimas son mujeres, la funcionaria advirtió que la violencia también afecta a menores de edad y adultos mayores. Durante el año pasado se contabilizaron más de 120 denuncias relacionadas con estos sectores vulnerables.

Como parte de las estrategias preventivas, agregó que de manera constante se imparten pláticas de concientización en bibliotecas, escuelas, la Casa de la Cultura y dependencias municipales, con el objetivo de fomentar la denuncia y generar conciencia de que las víctimas no están solas.