La diputada local Blanca Anzaldúa advirtió que aún persisten prácticas que excluyen a niñas y niños del sistema educativo, al impedirles el acceso a las escuelas por no contar con uniforme, tenis u otras prendas específicas, situación que contraviene el artículo tercero constitucional, el cual establece la educación como un derecho obligatorio.
La legisladora señaló que, además de estas restricciones, muchos menores son obligados a trabajar desde temprana edad, lo que les impide asistir a la escuela, por lo que reiteró la necesidad de garantizar el acceso a la educación sin condicionamientos económicos.
En este sentido, Anzaldúa informó que ya presentó una iniciativa para evitar que los estudiantes sean rechazados por su vestimenta, la cual fue dialogada con el secretario de educación y actualmente se implementa a través de la estructura interna de la dependencia.
Explicó que la instrucción fue bajada desde las subsecretarías hasta las supervisiones escolares, permitiendo que los alumnos ingresen a clases sin importar el color o tipo de calzado.
Incluso, afirmó que en algunos planteles esta disposición ya fue notificada mediante los Consejos Técnicos Escolares (CTE).
La diputada subrayó que se trata de un avance importante para garantizar el derecho a la educación y evitar prácticas que, por años, han limitado el acceso de niñas y niños a las aulas.