El uso excesivo de teléfonos celulares y dispositivos electrónicos está desplazando el hábito de la lectura entre niños y jóvenes, situación que representa un reto para las instituciones educativas y las familias, advirtió el rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), Dámaso Anaya Alvarado.
Hizo un llamado a las nuevas generaciones para reducir el tiempo que dedican a las pantallas y recuperar el acercamiento a los libros físicos, al considerar que la lectura permite desarrollar la imaginación, fortalecer el pensamiento y recuperar habilidades que se han ido perdiendo ante el predominio de las plataformas digitales.
Señaló que, en muchas ocasiones, los adultos recurren a los teléfonos celulares y otros aparatos electrónicos como una forma de mantener entretenidos a los menores; sin embargo, esta práctica, cuando se vuelve excesiva, puede generar deficiencias en el desarrollo de sus capacidades de pensamiento y comprensión.
Anaya Alvarado consideró necesario recuperar actividades que estimulen la imaginación y el razonamiento, como leer, subrayar, analizar y reflexionar sobre los contenidos de un libro, ejercicios que contribuyen a la formación intelectual de las nuevas generaciones.
Destacó que fomentar la lectura no es una tarea exclusiva de las universidades, sino una responsabilidad compartida entre los gobiernos, los congresos, las instituciones educativas y, principalmente, las familias.
En ese sentido, reconoció la importancia de impulsar actividades culturales que acerquen a los jóvenes a los libros y despierten nuevamente su interés por la lectura, particularmente mediante espacios de convivencia y aprendizaje como la Feria del Libro de la UAT.
El rector sostuvo que todavía se está a tiempo de revertir esta tendencia y generar cambios en los hábitos de las nuevas generaciones, mediante estrategias que permitan recuperar el gusto por la lectura y fortalecer su formación académica y personal.