El Washington Post, uno de los periódicos más influyentes en la historia de Estados Unidos, anunció este miércoles un profundo recorte en su estructura editorial que contempla el despido de alrededor de 300 periodistas, el cierre de secciones completas y la reducción de corresponsalías internacionales, como parte de una reconfiguración orientada a priorizar su estrategia digital.

La decisión fue comunicada por el editor ejecutivo Matt Murray, quien reconoció que el diario ha enfrentado pérdidas económicas y una caída sostenida de lectores durante varios años. En un memorándum dirigido al personal, sostuvo que la empresa mantiene un modelo heredado de una época en la que dominaba el mercado impreso local, lo que hoy resulta insostenible.

Diversos reportes señalan que los recortes equivalen a aproximadamente un tercio de la fuerza laboral que aún permanecía en la redacción. Entre las áreas afectadas figuran deportes, reseñas culturales y oficinas en el extranjero, incluyendo corresponsalías en regiones estratégicas como Medio Oriente y Europa del Este. También fue cancelado el podcast diario del medio.

El periódico, propiedad del empresario Jeff Bezos, ha enfrentado cuestionamientos recientes por cambios editoriales, así como por su postura frente a la política estadounidense. La pérdida de suscriptores se intensificó tras la decisión de no respaldar públicamente a una candidata presidencial en el pasado proceso electoral y tras redefinir los criterios de publicación de artículos de opinión.

Figuras emblemáticas del periodismo han calificado la jornada como una de las más difíciles en la historia del rotativo, advirtiendo sobre un deterioro acelerado de una marca que durante décadas simbolizó periodismo de investigación de alto impacto.

El caso del Washington Post se inscribe en una crisis más amplia del sector mediático, donde periódicos de todo el país enfrentan caídas en circulación, despidos masivos y dificultades para monetizar sus plataformas digitales, en un contexto marcado por el auge de la inteligencia artificial y el cambio en los hábitos de consumo informativo.