Rusia lanzó  una avalancha de drones y misiles contra Ucrania, lo que provocó la muerte de al menos 24 personas y causó daños en edificios residenciales, instalaciones industriales e infraestructuras, informó el presidente Volodímir Zelenski.

El mayor número de víctimas mortales se registró en Pryluky, en la región de Chernihiv, en el norte de Ucrania, donde un misil ruso arrasó un edificio residencial de cinco plantas. Al menos 18 personas, entre ellas cuatro niños, perdieron la vida, informaron las autoridades locales.

Zelenski señaló que el ataque coincidió con el cumpleaños del presidente ruso, Vladimir Putin.

“Hoy, como ‘regalo’ de cumpleaños para Putin, el ejército ruso ha destruido un edificio residencial en Pryluky”, dijo Zelenski, añadiendo que otras seis personas perdieron la vida en Kyiv, Oleksandria y Kremenchuk durante el ataque.

En total, Rusia lanzó 70 misiles contra Ucrania durante la noche -muchos de ellos municiones balísticas de alta velocidad- y docenas de drones de ataque Shahed, señaló el líder. “Uno de los objetivos clave era nuestra infraestructura energética. Los rusos querían asestar un golpe doloroso y demostrativo”.

En Pryluky, una excavadora y decenas de rescatistas provistos de palas rebuscaban entre los escombros en el lugar donde se habían derrumbado varias secciones del bloque de apartamentos.

Los equipos de emergencia utilizaron escaleras para acceder a los pisos superiores de lo que quedaba del edificio y sacaron con vida a 15 personas mientras se abrían paso entre los escombros. Alrededor de 55 personas resultaron heridas, informaron las autoridades regionales.

El Ministerio de Defensa ruso dijo que sus fuerzas habían llevado a cabo un “ataque masivo” contra instalaciones militar-industriales en Kyiv y otras regiones ucranianas, utilizando armas de alta precisión lanzadas desde tierra, mar y aire, así como drones.