Nepal continúa la búsqueda de casi 900 trabajadores de centrales hidroeléctricas cuyo paradero se desconoce tras más de una semana de la mortal riada que arrasó al centro y el norte del país, dejando hasta el momento más de mil 200 muertos y 4 mil 200 desaparecidos.
Las labores, llevadas a cabo por el Ejército de Nepal junto con expertos internacionales, han supuesto una larga lucha contra toneladas de lodo para acceder a túneles subterráneos a lo largo de la cuenca del río Trishuli, donde se cree que podría haber decenas de trabajadores atrapados.
El Ejército informó el jueves que decenas de rescatistas están trabajando contrarreloj en las centrales Langtang Hydro, Chilime Hydro, el Proyecto Hidroeléctrico Rasuwagadhi y Trishuli-3 “B”.
En Trishuli-3 “A” casi un centenar de rescatistas han usado cinco retroexcavadoras y han recurrido a explosivos desde esta madrugada para intentar desbloquear la entrada de un túnel, según reportó el medio local Kantipur.