El presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Jerome Powell, adelantó que el organismo mantendrá su política de subidas de las tasas de interés aun a riesgo de que el país entre en una recesión, un escenario que no descartó.

En una comparecencia ante un comité del Senado de EE.UU., Powell aseguró que un “aterrizaje suave” de la economía sigue siendo el objetivo de la Fed (es decir, una bajada de la inflación que afecte en lo mínimo la actividad económica), pero admitió que este escenario es cada vez “más difícil”.

“Este objetivo ha pasado a ser significativamente más difícil por los hecho acontecidos en los últimos meses”, respondió Powell a las preguntas de uno de los senadores, en referencia a la guerra en Ucrania y la persistencia de los problemas de suministro globales.

El presidente del banco central estadounidense dijo que, pese a todo, el escenario opuesto es uno en que la Fed sea incapaz de lograr un retorno a la estabilidad de precios y la inflación se convierta en permanente, algo que, a su juicio, la economía de EE.UU. no se puede permitir.

No podemos fallar en este cometido. Debemos regresar a una inflación del 2 por ciento”, aseguró.

Powell reiteró que la institución que dirige está “fuertemente comprometida” con obtener una bajada de los precios en el país, en un momento en que la inflación se encuentra en niveles no vistos desde hace 40 años.

El presidente del banco central estadounidense aseguró, además, que la institución financiera está actuando “con rapidez” para lograr ese fin, y que dispone de las herramientas y de la voluntad necesarias para restaurar la estabilidad de precios.

Resulta esencial que hagamos bajar la inflación si queremos tener un período sostenido de condiciones para un mercado laboral fuerte que beneficie a todo el mundo”, dijo.

La Fed anunció la semana pasada una subida de las tasas de interés de 75 puntos básicos, lo que no ocurría desde hace 28 años, para luchar contra una inflación del 8.6 por ciento disparada por los problemas en las cadena de suministro, la guerra de Ucrania y los ahorros de los consumidores por los estímulos fiscales durante la pandemia.

En esa ocasión, Powell ya apuntó que probablemente se apruebe otra subida de tipos de interés de 0.5 o 0.75 puntos en la reunión de política monetaria del 26 y 27 de julio.

Subir los tipos de interés es la principal herramienta de la que dispone la Fed para tratar de rebajar la demanda de bienes y servicios y reajustarla a la oferta, lo que, en el largo plazo, debería contribuir a aliviar las tensiones sobre los precios y bajarlos.

Sin embargo, se trata de una operación que conlleva grandes riesgos, puesto que una contracción excesiva del dinero disponible podría hacer entrar en pánico tanto a empresas como a consumidores, desplomar la demanda de bienes y servicios y generar una recesión económica.

La Fed ha insistido en que en ningún caso busca generar una recesión, pero el compromiso “incondicional” con la bajada de precios indica que el banco central está dispuesto a asumir grandes riesgos con tal de aliviar las presiones inflacionarias.

En sus últimas previsión económicas emitidas a mediados de junio, el banco central proyecta que Estados Unidos cierre 2022 con una inflación interanual del 5.2 por ciento (significativamente por encima del 4.3 por ciento proyectado en marzo), aunque regresaría a cifras más normales en los años siguientes, con un 2.6 por ciento en 2023 y un 2.2 por ciento en 2024.

En lo relativo al crecimiento de la economía, la Fed espera que EE.UU. crezca un 1.7 por ciento tanto este año como el próximo, un porcentaje que aumentaría ligeramente hasta el 1.9 por ciento en 2024.