El secretario de Defensa de Estados Unidos,Pete Hegseth, ha destituido o bloqueado los ascensos de más de 80 generales y almirantes, entre ellos muchos afroamericanos y mujeres, en una purga que ha afectado ya a cerca del 10% de los altos mandos militares y que no muestra señales de detenerse.
En los últimos días, Hegseth incluyó en esta purga a siete oficiales del Ejército que habían sido seleccionados para el rango de general de dos estrellas por una junta compuesta por altos mandos militares, según informaron al Times funcionarios castrenses en ejercicio y otros retirados que hablaron bajo condición de anonimato.
Estas medidas se producen en un momento en que las Fuerzas Armadas se encuentran bajo una gran presión debido a la ofensiva con Irán, que se ha prolongado mucho más de lo que anticiparon los funcionarios del gobierno.
Los despidos y la negativa de Hegseth a explicar la estrategia que hay detrás de ellos están dividiendo al Pentágono y a muchos de los congresistas republicanos, según las fuentes consultadas por el diario.
El último en manifestar su desaprobación con la política de Hegseth fue el secretario del Ejército, Daniel P. Driscoll,quien recientemente presentó su renuncia al presidente, Donald Trump.