El secretario de Estado Marco Rubio prometió  que Estados Unidos no actuará militarmente contra narcotraficantes en Latinoamérica sin la aprobación de sus aliados, aun cuando el gobierno del presidente Donald Trump lleva un año con una campaña de ataques mortales contra presuntas embarcaciones de droga en aguas internacionales.

De pie junto a la nueva presidenta peruana, Keiko Fujimori, Rubio les dijo a los periodistas que, si bien Washington tiene “la capacidad de actuar unilateralmente”, preferiría trabajar con sus aliados porque esa es “la manera más efectiva de hacerlo”.

Efectuó sus comentarios poco después de que Fujimori anunciara que Perú se había sumado al “Escudo de las Américas”, una coalición de países afines en la región —encabezada por Estados Unidos— para llevar a cabo operaciones militares conjuntas contra los cárteles de la droga.

Colombia, a la que Rubio visitó esta semana, también se incorporó recientemente al grupo bajo el gobierno de su nuevo presidente, Abelardo de la Espriella.

“Nosotros estamos dispuestos a cumplir con todo lo posible para ayudarlos, pero obviamente esto va a ser basado en la cooperación que ustedes pidan”, declaró Rubio el jueves. “No queremos hacer menos de lo que piden, pero tampoco vamos a hacer más de lo que ustedes piden”.