Entre 2013 y 2016, un brote de ébola causó la muerte de más de 11 mil personas; ahora, una década después de que terminara esa emergencia y tres después de que se declarara el fin de la pandemia de Covid-19, el mundo está peor preparado ante la posibilidad de una nueva pandemia.

Esta la inesperada conclusión de una junta de expertos que lleva años evaluando la preparación global frente a este tipo eventos por encargo del Banco Mundial y de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y que acaba de presentar sus conclusiones en la 79 Asamblea Mundial de la Salud que se lleva a cabo en Ginebra este lunes.

Según el análisis, indicadores claves que debieron haber mejorado después de la pandemia de Covid-19 en realidad han retrocedido, como el acceso a las vacunas y a otros suministros para hacer frente a una nueva emergencia sanitaria.

Además, el informe destaca, por ejemplo, que el riesgo de que ocurra otra pandemia —considerado real— afectaría a un mundo más dividido, endeudado y menos capaz de proteger a sus poblaciones que hace una década.

“Una década después de que el ébola expusiera peligrosas brechas en la preparación ante brotes y seis años después de que la covid-19 convirtiera esas brechas en una catástrofe global, la evidencia es clara: el mundo no es más seguro frente a las pandemias”, aseguran los expertos.