La Policía Nacional de España afirmó que realizó la mayor incautación de cocaína en alta mar al interceptar un buque que transportaba casi 10 toneladas de la droga oculta en un cargamento de sal que se dirigía de Brasil a Europa.

La operación condujo a la detención de 13 personas a bordo. El buque, que acabó quedándose sin combustible, tuvo que ser remolcado a puerto por los guardacostas de Santa Cruz de Tenerife, en las Islas Canarias, informó la policía en un comunicado.

Los agentes aseguraron los 294 paquetes en donde estaba distribuida la droga al interior de la embarcación y un arma de fuego.

Los agentes de la policía tuvieron que utilizar palas y excavar con las manos para sacar la cocaína que estaba debajo de la sal, y luego los colocaron en una fila para trasladar los fardos al muelle.

En la operación internacional también participaron la Agencia Antidroga estadounidense, la Policía Federal brasileña, la Agencia Nacional contra la Delincuencia británica y las autoridades francesas y portuguesas.

El comunicado detalla que estuvo detenido por casi 12 horas sin combustible, cuando este se encontraba en aguas del océano Atlántico.

“Una vez abordada la embarcación fue necesario el apoyo de la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (SASEMAR), ya que el buque se quedó sin combustible y permaneció al pairo en el agua durante casi 12 horas, por lo que precisó de su remolque hasta el archipiélago canario”, describen.

En ese sentido, calificaron esta acción, que formó parte de la operación “Marea Blanca”, como un “golpe histórico al tráfico marítimo de cocaína. La segunda desde que en el año de 1999, cuando las autoridades intervinieron el buque “Tammsaare”que transportaba siete mil 500 kilogramos de cocaína en su proa.