Si al papa León XIII (1878-1910) le tocó responder a los desequilibrios de la primera Revolución Industrial, a León XIV le toca responder a una Revolución Digital cuyo impacto antropológico será infinitamente mayor, al afectar el concepto mismo de ser humano, así como su dignidad y libertad interior.
Así lo señala el vaticanista Juan Vicente Boo al cumplirse este 8 de mayo un año de la llegada de Robert Prevost a la santa sede y adopción del nombre de León XIV.
Según el análisis de Boo a León XIV también le toca ser el pontífice de un mundo cada vez más crispado y polarizado, que afronta un cambio de época. Es un papa para tiempos difíciles, cuyo pontificado está llamado a marcar una nueva etapa en la historia de la Iglesia.
En general, se puede decir que el primer papa estadounidense y agustino, cumple un año de pontificado caracterizado por su estilo prudente, enfocado en la unidad de la iglesia y en el que ha desplegado una intensa agenda internacional con constantes llamados por la paz.