Un potente terremoto de magnitud 7.8 sacudió este domingo la región de Mindanao, en el sur de Filipinas, provocando alarma entre la población y la activación de alertas ante la posibilidad de un tsunami en algunas zonas costeras.
El movimiento telúrico fue percibido en diversas ciudades del sur del archipiélago, donde miles de personas evacuaron edificios, viviendas y centros comerciales como medida preventiva ante posibles réplicas.
Entre los primeros reportes se informó sobre daños estructurales en distintas localidades, incluido el colapso de un centro comercial en la ciudad de General Santos, una de las zonas donde el sismo se sintió con mayor intensidad.
Mientras en redes sociales y diversas plataformas digitales circulan versiones sobre un elevado número de víctimas e incluso miles de fallecidos, las autoridades filipinas no han emitido hasta el momento un reporte oficial que confirme la magnitud de las pérdidas humanas ni el número de heridos o desaparecidos.
Equipos de emergencia, rescatistas y personal de Protección Civil fueron desplegados en las zonas afectadas para evaluar daños, localizar posibles personas atrapadas y atender a la población.
Filipinas se encuentra dentro del llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del mundo, donde los terremotos de gran intensidad son relativamente frecuentes debido al constante movimiento de placas tectónicas.