LA PAZ, Bolivia.— La Fiscalía General de Bolivia ordenó este miércoles la captura del expresidente Evo Morales, dentro de una investigación relacionada con los bloqueos de carreteras y las protestas que afectaron al país durante más de 50 días.

El fiscal general, Roger Mariaca, confirmó que fue librada una orden de aprehensión contra el exmandatario, a quien se le atribuye haber promovido las movilizaciones que exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

Las manifestaciones, registradas entre mayo y junio, fueron encabezadas por campesinos, obreros y otros sectores sociales, provocando el cierre de importantes vías de comunicación. Como consecuencia, ciudades como La Paz y El Alto enfrentaron desabasto de alimentos y medicamentos, además de largas filas para adquirir combustibles.

El Comité Cívico Pro Santa Cruz presentó una denuncia contra Morales por los presuntos delitos de terrorismo y alzamiento armado, acusaciones a las que posteriormente se sumó el Ministerio de Gobierno.

Por su parte, el gobierno boliviano sostuvo que las protestas representaron un intento de desestabilizar el orden democrático y calificó a sus promotores como “narcoterroristas”.

Durante la crisis, el presidente Rodrigo Paz recibió el respaldo de Estados Unidos y de países integrantes del denominado Escudo de las Américas, cuyos gobiernos expresaron su apoyo institucional y condenaron los intentos por desestabilizar la administración boliviana.