La fiscal estadounidense Pam Bondi se trasladó a una base militar ante amenazas vinculadas a su manejo de los archivos del caso Jeffrey Epstein, informaron fuentes oficiales. La medida busca garantizar su seguridad frente a posibles ataques nacionales o internacionales.

Autoridades indicaron que la decisión responde a riesgos específicos derivados de la exposición pública de la fiscal en investigaciones de alto perfil, por lo que se adoptaron protocolos de protección elevados.

Que funcionarios federales de Estados Unidos residan temporalmente en instalaciones militares no es inédito: durante la primera administración de Donald Trump, el entonces secretario de Estado Mike Pompeo y el secretario de Defensa James Mattis también permanecieron en bases por razones de seguridad.

El traslado de Bondi ocurre en un momento en que las investigaciones sobre los vínculos de Epstein con figuras públicas continúan generando atención y preocupación entre funcionarios involucrados en el caso.

Hasta el momento, no se han reportado incidentes directos contra la fiscal, pero las amenazas recibidas llevaron a reforzar su seguridad de manera inmediata.

Fuentes oficiales aseguraron que la residencia temporal en la base incluirá vigilancia constante y medidas de protección integral, mientras las autoridades evalúan los riesgos a largo plazo.