La creciente tensión en el estrecho de Ormuz, bajo el control de Irán tras los ataques de Estados Unidos e Israel, tensaron -nuevamente- las relaciones entre la Casa Blanca y sus aliados europeos.

Es que en un contexto marcado por un bloqueo que afecta al 20% del petróleo mundial, el presidente estadounidense, Donald Trump, exigió la intervención militar de la OTAN y lanzó amenazas sobre el futuro de la alianza si Europa no se alineaba con su postura. Pero no todo salió como esperaba Trump, sino todo lo contrario porque las respuestas desde el viejo continente no se hicieron esperar y fueron contundentes: “La OTAN no tiene nada que ver (con esta guerra)”.

La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, Alemania, Australia, Italia, Grecia y Reino Unido han rechazado participar en operaciones para abrir el estrecho de Ormuz tras la petición de colaboración de Donald Trump para romper el bloqueo iraní.

Takaichi, que realizará un difícil viaje a Estados Unidos esta semana, rechazó este lunes que existan planes de despliegue militar en el estrecho de Ormuz.

Reino Unido dijo que no tiene que apoyar siempre cada intervención que decida llevar a cabo Estados Unidos, de acuerdo con el ministro británico de Trabajo, Pat McFadden, después de que Donald Trump advirtiera de que la OTAN afronta un futuro sombrío si los aliados no ayudan a abrir el estrecho de Ormuz.

El gobierno australiano dijo ayer lunes que no enviará buques de la Armada a Ormuz, en línea con el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, quien declaró el domingo que su país no participará en una misión para asegurar el estrecho. Grecia, que lidera la misión de la Unión Europea “Aspides” de protección del tráfico en el mar Rojo, también descartó participar en operaciones para abrir el estrecho de Ormuz, mientras el ministro de Exteriores de Italia, Antonio Tajani, pidió reforzar la misión europea “Aspides” para proteger el tráfico comercial hacia el canal de Suez, aunque descartó ampliar su radio de acción al estrecho de Ormuz, donde apostó exclusivamente por la vía diplomática.

Mientras que el ministro de Defensa de Finlandia, Antti Häkkänen, y su homólogo de Suecia, Pål Jonson, aseguraron este lunes que Estados Unidos no les ha pedido ayuda para abrir el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán, por lo que no se plantean participar en una eventual misión militar en la zona.