Decenas de barcos acorazados alemanes de la Segunda Guerra Mundial están volviendo a quedar a la vista debido al descenso en los niveles de agua del río Danubio, el segundo más largo de Europa.
Los barcos son una curiosa “distracción”, o un recordatorio, de la crisis de calor y la sequía que azotan a Europa. Los bajos niveles de agua del Danubio también han llevado a las centrales eléctricas al borde del cierre, y gobiernos de toda Europa están tomando medidas para ahorrar electricidad.
La visión de los viejos buques de guerra recuerda que el gobierno serbio, con apoyo financiero de la Unión Europea, desde hace tiempo ha intentado hacer algo al respecto. Algunos fueron retirados del río por las autoridades comunistas yugoslavas, pero la mayoría ha permanecido debido a los explosivos que transportaban.
Ahora, sin embargo, las autoridades intentan mantener el tráfico en el Danubio, que atraviesa 10 países, mientras la bajada de los niveles de agua crea condiciones peligrosas. Expertos han vinculado el calor extremo con el calentamiento global y otros factores.
Krsta Brandic, residente de Prahovo, comentó que los bajos niveles de agua casi han detenido el tráfico de barcos: “Como pueden ver, los barcos (grandes) ya no pueden pasar”.