La última parada de Tom Holland en su propia odisea por el mundo ha sido México. Fue en nuestro país donde la noche del 20 de julio, presentó la cuarta entrega de Spider-Man, inmerso por completo en el multiverso de la Fase 6 del MCU.

Tras un par de años alejado del ojo público, el actor regresó por la puerta grande con dos superproducciones que lo vuelven a situar en la cúspide de Hollywood. Por si no tenía suficiente siendo el superhéroe más querido de Marvel, ahora también está de lleno en la mitología griega de la mano de Christopher Nolan en La Odisea. No sabemos cómo habrá sido la carga de trabajo de los últimos meses, lo que sí hemos comprobado es que Tom es capaz de viajar de una punta del mundo a la otra promocionando ambos largometrajes, los dos con estreno en el mismo mes. La excusa perfecta para sacar a relucir las mejores piezas de su armario.

Lo cierto es que el actor británico se presenta al mundo con una imagen pulcra y sencilla, pero no pretende ser uno de los it boys que influyen en la forma de vestir de generaciones enteras. Aun así, está claro que Holland pule cada detalle de su clóset, porque no basta con apostar por básicos cuando eres uno de los actores más codiciados del mundo.

Este lunes, la Ciudad de México fue el último testigo del method dressing del actor. Tom Holland y Zendaya se encargaron de representar al reparto al completo en un evento para los fans en la capital mexicana. Allí hicieron honor a la química que les caracteriza y llevaron looks negros de inspiración arácnida. Ella con un vestido que combina satin y encaje; y él, con un traje de dos piezas. De momento suena improbable que un traje pueda hacer cualquier tipo de referencia a Peter Parker, pero fue un inesperado detalle lo que marcó todo el look de Tom Holland en México: la corbata.

Los que tengan buena vista seguro que se fijaron que en la parada promocional en Berlín, el actor llevaba una pequeña araña en la corbata. Ayer en Ciudad de México rescató ese mismo traje de dos piezas de Celine y los zapatos Louboutin, pero abandonó el rojo y dejó la pequeña araña en la corbata negra como único guiño sutil a Spiderman. Esta es la prueba definitiva de que a veces menos es más, y que con una simple referencia se consigue el efecto deseado.

Tom Holland en México nos volvió a recordar que no le hace falta un look fuera de la norma ni tomar decisiones estilísticas arriesgadas para cumplir con su papel en la alfombra roja. El actor ha tomado apuntes del method dressing de Zendaya y lo ha aplicado a su propio armario con la discreción y el gusto que siempre esperamos de él. Ahora solo nos queda ir al cine a disfrutar de los dos enormes blockbusters que firma este mes, demostrando quién manda en Hollywood.