Una acción legal ha sacudido a la industria cinematográfica tras la querella presentada por la actriz Q’Orianka Kilcher contra The Walt Disney Company y el cineasta James Cameron. La demanda, interpuesta ante un tribunal federal de California, alega la apropiación indebida de la apariencia física de la actriz para la creación de Neytiri, el personaje central de la exitosa saga Avatar.
Kilcher, reconocida por sus interpretaciones en El Nuevo Mundo (2006) -donde encarnó a Pocahontas bajo la dirección de Terrence Malick- y en la serie Yellowstone, sostiene que su imagen fue empleada sin consentimiento. Según la acusación, Cameron utilizó una fotografía suya, proveniente de la mencionada cinta de 2006, como referencia directa para modelar los rasgos faciales del personaje que interpreta Zoe Saldaña.
La demanda detalla la presunta vulneración de los derechos de imagen de la actriz, denunciando una contradicción entre la temática del filme y las prácticas de producción.
“El resultado fue una franquicia cinematográfica enormemente lucrativa que se presentaba como solidaria con las luchas indígenas, mientras explotaba en silencio a una joven indígena real entre bastidores”, señala la demanda.
La saga Avatar se ha consolidado como un fenómeno global de taquilla. La entrega original, estrenada en 2009, ostenta el récord como la película con mayores ingresos en la historia, acumulando cerca de 3 mil millones de dólares. Por su parte, la tercera entrega, titulada Avatar: Fuego y Cenizas, ha superado la marca de los mil millones de dólares desde su debut a finales del año pasado.
La narrativa de la franquicia se articula en torno a los Na’vi, una comunidad de alienígenas humanoides cuya cultura, según se expone en la querella, toma elementos de diversas comunidades indígenas del mundo.
La actriz, de ascendencia indígena peruana, solicita una indemnización por daños y perjuicios, cuyo monto no ha sido precisado. La base legal del reclamo se sustenta en la violación de la ley de derecho de publicidad del estado de California, normativa que prohíbe explícitamente el uso comercial de la imagen de una persona sin obtener previamente su autorización legal.
Hasta el momento de la publicación, los representantes legales de The Walt Disney Company, así como el equipo de defensa de James Cameron, no han emitido declaraciones en respuesta a las consultas sobre el caso.