A partir del 3 de noviembre, los celulares estarán prohibidos en las escuelas públicas de México, salvo en caso de emergencias o circunstancias particulares de los estudiantes.

La medida aplicará en primaria y secundaria y los teléfonos podrán permanecer en las mochilas, pero no podrán utilizarse durante la jornada escolar, ni siquiera durante el recreo. El acuerdo fue respaldado por las autoridades educativas de las 32 entidades del país.

Y Tamaulipas no fue la excepción.

La SET informó que la medida busca mejorar la atención de los estudiantes, favorecer la convivencia y contribuir a su desarrollo integral y la verdad, yo creo que muchos estamos de acuerdo.

Ya nos acostumbramos demasiado a vivir con una pantalla en la mano.

En el salón de clases, en la mesa, en el restaurante, caminando por la calle, en una reunión familiar y los niños en la escuela, ¡hasta en el recreo!

El recreo debería ser precisamente, tiempo de descanso, de juego, de diversión; tiempo para correr, platicar, jugar, hacer amigos, desaburrirse un poquito y aprender también a convivir.

Lamentablemente es cada vez más común ver a los niños juntos físicamente pero separados por una pantalla.

Y no es solamente un problema que se presenta en las escuelas, es ya un problema social.

Los especialistas han advertido sobre los efectos que puede tener el uso excesivo de dispositivos en la atención, el sueño, la convivencia y el bienestar emocional de los niños y adolescentes.

Y ojo, tampoco se trata de satanizar la tecnología. Sería absurdo. Gracias a ella usted y yo podemos estar conectados.

Nuestros hijos van a vivir en un mundo cada vez más digital y herramientas como la inteligencia artificial ya están entrando también a las aulas.

El reto está en aprender a utilizarlas como herramientas y no permitir que terminen haciendo todo por nosotros.

Una cosa es usar la tecnología para aprender y otra muy distinta es permitir que la tecnología nos quite la capacidad de pensar, de concentrarnos, de platicar y hasta de estar aburridos.

Y el problema no es sólo en México, es mundial.

En Texas, por ejemplo, desde este ciclo escolar, entró en vigor una ley que obliga a los distritos escolares a impedir el uso de dispositivos personales durante la jornada escolar, con excepciones específicas por razones médicas, educativas o de seguridad.

Necesitamos ponerle límites a las pantallas; no para regresar al pasado sino para recuperar el presente.

La capacidad de estar aquí; de mirar a la persona que tenemos enfrente; de escuchar; de conversar; de jugar; de aprender.

De vivir el momento sin sentir que tenemos que estar pendientes de una notificación.

Y sí, obvio que los celulares son necesarios ante una emergencia, sobre todo ante los problemas de inseguridad y violencia que enfrentamos; por eso que bueno que se permita su uso en esas circunstancias.

Pero mientras no exista una emergencia, nuestros hijos también necesitan aprender que no todo tiene que estar pasando en una pantalla.

La vida se nos está yendo por estar pendientes de un dispositivo y deberíamos volver a aprender a vivirla.

¿Usted qué opina? ¿Está de acuerdo con que los celulares se mantengan guardados durante la jornada escolar?

Leo sus comentarios en mis redes sociales. Que Dios los bendiga, gracias…