En unos días más se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha que no es para felicitar o regalar flores, sino para reflexionar sobre el camino que las mujeres han recorrido y los retos que todavía enfrentan.

El 8 de marzo nació hace más de un siglo, impulsado por mujeres trabajadoras que exigían condiciones laborales dignas, derecho al voto y mayor igualdad en la sociedad. Aquellas luchas sentaron las bases de muchos de los derechos que hoy existen.

Gracias a ese esfuerzo, el mundo ha cambiado. Hoy vemos más mujeres en espacios de decisión, en la política, en la academia, en las empresas y en la vida pública. En México, incluso, vivimos un momento histórico al tener por primera vez a una mujer al frente de la Presidencia de la República.

Sin embargo, aún queda mucho por hacer.

La desigualdad no ha desaparecido y la violencia de género sigue siendo una realidad que lastima a miles de mujeres en el país.

En Tamaulipas, esta conmemoración vuelve a poner sobre la mesa un tema que preocupa, la violencia contra las mujeres. A lo largo de los últimos años, municipios como Reynosa y Ciudad Victoria han concentrado la mayoría de los casos de violencia de género y feminicidio, reflejando un problema que sigue siendo urgente atender.

Por eso, este año nuevamente veremos marchas y manifestaciones en distintos municipios del estado. Colectivos feministas, organizaciones civiles, jóvenes, madres de familia y familiares de víctimas saldrán a las calles para recordar que la lucha por la igualdad y la justicia continúa.

Las convocatorias que circulan en redes sociales hablan de movilizaciones pacíficas, pero firmes en su exigencia de derechos. No se trata solo de protestar, sino de visibilizar una realidad que muchas veces permanece en silencio.

El Día Internacional de la Mujer tiene justamente ese propósito, reconocer los avances que se han logrado, pero también señalar lo que aún falta.

Hablar de igualdad no es un discurso, es un compromiso que debe traducirse en seguridad, oportunidades y justicia para todas.

Conmemorar esta fecha es recordar que el respeto, la dignidad y la vida libre de violencia no deberían ser una aspiración, sino una garantía.

¿No cree usted?

Que Dios los bendiga, gracias.

Leo sus comentarios en mis redes sociales.