Finalmente y luego de un mes, concluyeron las comparecencias de los secretarios estatales en el marco de la glosa del cuarto informe de gobierno en Tamaulipas.
Más allá de los datos, cifras y discursos oficiales, estas comparecencias también sirven para medir el ambiente político, el control del Congreso, el papel de la oposición y hasta el nivel de desgaste que puede traer cada dependencia.
Y en términos generales, el gobierno estatal logró cerrar este proceso sin sobresaltos mayores.
Morena y sus aliados jugaron un papel clave durante toda la glosa. Se notó una estrategia clara de respaldo institucional hacia el gobierno estatal, defendiendo resultados, reforzando cifras y evitando que las comparecencias se convirtieran en escenarios de confrontación descontrolada.
Claro que hubo cuestionamientos, pero en la mayoría de los casos el tono fue moderado y muy medido políticamente.
Por parte de la oposición, en este caso, el Partido Acción Nacional, sí hubo intentos por señalar temas sensibles como seguridad, obras, transparencia, agua y algunos problemas administrativos. Sin embargo la oposición sigue batallando para convertir sus críticas en un verdadero desgaste político para el gobierno, porque tienen mucha cola que les pisen.
Al PAN no le conviene ponerse demasiado filoso. Porque apenas endurecen el discurso, inmediatamente les recuerdan el pasado, las polémicas, las investigaciones y el desgaste que dejaron sus administraciones pasadas.
Esa sigue siendo una de las mayores fortalezas políticas de Morena en Tamaulipas, utilizar el pasado reciente como herramienta de defensa cada vez que arrecian las críticas, aunque deben de tener mucho cuidado porque a como están las cosas a nivel nacional les podría ocurrir lo mismo.
Algo que también llamó la atención fue que no hubo comparecencia de la nueva secretaria de Salud. El argumento oficial fue que apenas acaba de asumir el cargo y los diputados decidieron no llamarla a comparecer.
Y aunque institucionalmente puede entenderse, políticamente también deja lectura.
La salud sigue siendo uno de los temas más sensibles para cualquier gobierno y evidentemente Morena y sus aliados optaron por evitar abrir un frente innecesario mientras la nueva funcionaria entra en funciones.
Fue, más que nada, una decisión de control político y de contención.
Las comparecencias no solamente son ejercicios de rendición de cuentas; son escenarios donde cada partido mide fuerzas, posiciona figuras y empieza a mover piezas rumbo al siguiente proceso electoral. Y aunque oficialmente el proceso inicia el septiembre, todos sabemos que el 2027 ya empezó desde hace rato.
Al final, la glosa del cuarto informe dejó ver que el gobierno logró mantener estabilidad política y control legislativo, y que los grandes pendientes para la ciudadanía siguen siendo los mismos de siempre, seguridad, agua, movilidad, salud y economía familiar.
Y será precisamente ahí donde realmente se jugará el desgaste político de los próximos años.
Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales.