Durante 2025 padecieron hambre 645 millones de personas en el mundo, reducción de 14 millones respecto de 2024 y de 43 millones a 2022, de acuerdo con la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO)
El Estado de Seguridad Alimentaria y Nutrición 2026 señala que de 510 a 520 millones sufrirán hambre en 2030, de las cuales 56% (309 millones) son de África, cuna del ser humano. En América Latina, 32 millones, y Asia, 292. En inseguridad alimentaria, 2 mil 100 millones de personas (26% de la población mundial) estuvieron en situación de moderada a grave, reducción de 86 millones respecto a 2024 y de 135 millones con 2020.
Los países con mayor porcentaje de habitantes en esa situación en 2023-25 fueron Sudán del Sur, 89%; Sierra Leona, 88%; República del Congo y Malawi, 82%; todos en África. Haití, 84%. En México, 16% de la población (21 millones)
La migración es termómetro económico. Se desplazan por demanda trabajo y dejan de hacerlo cuando esta se debilita, es políticamente bloqueada o sus países logran cambios que absorban a su población trabajadora. La crisis de los años 2008-09 detuvo la migración y se señaló momento para México de “migración cero”, porque las condiciones del país habían alcanzado a absorber a su población, aunque fue un error. México no superó las causas de la expulsión de trabajadores, el desempleo era tan alto en EE. UU., que se revirtió la migración. En cuanto la variable cambió, el fenómeno se reinstaló. Inhiben el movimiento migratorio el desempleo, y política antinmigrante militar fronteriza y su criminalización.
El flujo migratorio permite identificar cambios de la hegemonía mundial al seguir la geografía de la acumulación capitalista mundial. La migración no cesa cuando se cierran las fronteras, cambia la geografía que se reorienta hacia el sudeste asiático.
Causas: Las guerras rompen campos de cultivo, mercados y caminos para llevar comida. El desplazamiento obliga a las familias a huir y dejar tierras y trabajo. Las personas pobres no tienen ingreso para pagar comida, al subir los costos de la vida, la comida básica es imposible de comprar. Sequía, inundaciones y calor destruyen cosechas. La falta de agua limpia daña la tierra y enferma a las comunidades.
Entre las acciones implementadas por el gobierno federal para reducir la pobreza, éste destaca el aumento al salario mínimo, aunque corre a cargo de las empresas. Empleo formal, salarios suficientes, acceso universal a la salud, educación de calidad y redes de seguridad social que atiendan ingresos económicos y carencias sociales básicas, no se implementan por política de “dominio político” al no dotar de presupuesto estos programas, eligiendo la dádiva universal como mecanismo de control social.