Tan pronto como lo advirtió en su conferencia mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum envió al Congreso de la Unión la reforma que busca impedir que quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México puedan mantener una doble nacionalidad.
La iniciativa plantea modificar la Constitución para establecer como requisito que quienes busquen estos cargos sean mexicanos por nacimiento y no tengan ni adquieran otra nacionalidad; y si cuentan con una segunda ciudadanía, deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatos.
Así nomás.
Y aunque oficialmente la reforma aplicaría para todos, sabemos que a quién le pega directamente es a Francisco García Cabeza de Vaca.
El exgobernador tamaulipeco tiene nacionalidad mexicana y estadounidense y apenas unos días atrás había vuelto a poner sobre la mesa la posibilidad de buscar la candidatura presidencia.
La propuesta ha hecho mucho ruido a nivel nacional, sobre todo por lo mediático del asunto, asi que varios medios comenzaron a buscar la opinión de funcionarios tamaulipecos.
Uno de ellos fue el recién nombrado fiscal Anticorrupción, Andrés García Repper, quien en un programa de radio nacional descartó que en Tamaulipas exista una persecución política contra personajes incómodos y sostuvo que las investigaciones de la Fiscalía se realizan conforme al marco jurídico.
Y mientras el tema de Cabeza de Vaca sigue dando vueltas, Morena está tratando de blindarse de un problema que le ha costado caro políticamente, los vínculos de algunos de sus funcionarios con la delincuencia organizada.
El partido anunció que, a partir del próximo proceso electoral, endurecerá los filtros para seleccionar a sus candidatos, al menos en Tamaulipas.
Rómulo Pérez Sánchez, presidente del Consejo Estatal de Morena, explicó que se revisarán los expedientes de quienes aspiren a una candidatura.
No solamente su popularidad.
Se analizará su trayectoria, antecedentes legales, posibles carpetas de investigación, vínculos con la delincuencia, movimientos financieros y cumplimiento de obligaciones fiscales.
También se revisarán posibles señalamientos por violencia política de género, enriquecimiento ilícito y otras conductas.
La encuesta seguirá siendo parte del proceso de selección, pero ya no será el único criterio.
Morena dice que sus candidatos tendrán que acreditar también afinidad con los principios de la Cuarta Transformación. Es decir, no bastará con ser popular, tener muchos seguidores en redes sociales o aparecer bien posicionado en una encuesta, como lo han hecho otros partidos politicos con tal de obtener votos.
Nos damos cuenta ahora que el verdadero problema no termina cuando ganan una elección sino comienza cuando tienen que responder por a quién llevaron al poder.
Y teniendo encima la elección del 2027, y tomando en cuenta todos los problemas, esa será una de las preguntas más importantes.
¿A quién están postulando?
Ya veremos.
Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales.