Parece que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación ya encontró la fórmula para doblegar a la Secretaría de Educación en Tamaulipas; amenazar con paralizar labores, como lo hicieron hace un año y medio, y obtener lo que quieren o lo que necesitan.

Una vez más el conflicto entre la titular de la Secretaría de Educación, Lucía Aimé Castillo Pastor, a quien siguen sin aceptar y el líder del magisterio, a través de sus representantes, llegó a un punto muerto. Durante la confrontación que todos seguimos a través de redes sociales y medios de comunicación al exterior de la SET cada uno se aferró a su versión de los hechos sin espacio de conciliación. Y como ya se ha hecho costumbre, el problema tuvo que escalar hasta el gobernador para que las cosas comenzaran a destrabarse.

Es lamentable que los maestros aún necesiten presionar de esta forma para que sus demandas sean atendidas, y también es preocupante que, en ocasiones, el movimiento magisterial se convierta en una moneda de cambio para otros intereses.

Al final la educación en Tamaulipas sigue siendo rehén de estos enfrentamientos y los estudiantes, los más afectados.

Después de casi un día entero de incertidumbre, el Gobernador Américo Villarreal informó que tras una reunión con el líder de la Sección 30 del SNTE, Arnulfo Rodríguez, se reafirmó el compromiso de trabajar juntos por la educación. Coincidieron en que el diálogo y la armonía son claves para alcanzar acuerdos que beneficien a los maestros.

Por cierto, en las gráficas que se difundieron del encuentro en Palacio de Gobierno aparecen todos los involucrados excepto la Secretaria de Educación, Lucía Aimé Castillo Pastor, de quien hace un año y medio solicitaron su salida.

Mañana jueves es su comparecencia ante el Pleno Legislativo.

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Que Dios los bendiga, gracias; leo sus comentarios en mis redes sociales…