Hoy arranca oficialmente el Primer Período Ordinario de Sesiones del Tercer Año en el Congreso del Estado pero los diputados fueron obligados a sesionar un día antes, de forma extraordinaria, para aprobar la reforma sobre la doble nacionalidad que mandó la Presidenta.

El Pleno del Congreso local aprobó la minuta enviada por el Senado en el que se establece como requisito para la Presidencia de la República, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, ser ciudadano mexicano por nacimiento y no tener otra nacionalidad, o renunciar a ella antes del registro de la candidatura.

La reforma está en proceso de ratificación por los congresos estatales (necesita al menos 16) y una vez completada y publicada, entrará en vigor a partir del proceso electoral de 2028.

Es decir, no afecta las elecciones que tenemos en puerta donde se renovarán 17 gubernaturas, en donde por cierto hay una “candidata” de Morena con doble nacionalidad en Nayarit que por congruencia renunciará a ella aunque no está obligada a hacerlo por ley; pero a partir de 2028, cualquier persona con doble nacionalidad que quiera competir por la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la CDMX deberá renunciar previamente a la nacionalidad extranjera.

El caso más simbólico y mediático de un político que se vería afectado es el de Francisco García Cabeza de Vaca, quien ha manifestado abiertamente su deseo por contender por la Presidencia de la República; aunque también alcanza a otros políticos binacionales que aspiran a esos cargos.

Las principales consecuencias que Cabeza enfrentaría al renunciar a su otra nacionalidad no son cualquier cosa, implica perder derechos permanentes de ciudadanía, su seguridad y posibles complicaciones migratorias.

Para empezar, es irreversible, la persona deja de ser ciudadana, estadounidense en este caso, de forma definitiva y por ende pierde todos sus derechos como ciudadano estadounidense.

Es decir, ya no puede votar allí, ni vivir o trabajar libremente, ni recibir protección consular estadounidense, como actualmente ocurre con Cabeza de Vaca y, dicho sea de paso, en caso de que el ex gobernador panista decidiera renunciar a su otra nacionalidad se vería forzado a salir de territorio estadounidense, por lo que perdería la protección que hoy recibe para no ser detenido en México.

Cabe destacar que ese trámite se hace en persona en una embajada o consulado de Estados Unidos pero fuera de territorio estadounidense y suele tardar varios meses, así que por donde lo vea, la reforma impacta fuertemente las aspiraciones del panista.

El panista por su parte no tiene más recursos que apelar a las instancias nacionales e internacionales, a las cuales dijo recurrirá “para defender el derecho a la libre competencia política”.

FIN DE LA HISTORIA.

Que Dios lo bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…