Esta semana arrancaron en el Congreso del Estado las comparecencias por la Glosa del Cuarto Informe de Gobierno, y los primeros en pasar a rendir cuentas fueron los secretarios de Trabajo y Turismo.
Será hasta la próxima semana cuando continúe esta pasarela legislativa, y sin duda uno de los momentos más esperados será la comparecencia del nuevo secretario de Seguridad Pública, quien acudirá por primera vez ante el Pleno. Ese mismo día, aunque ante comisiones, también comparecerá la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno. Después tocará el turno a Administración y Economía, entre otras áreas.
Pero por ahora, enfoquémonos en los primeros dos funcionarios que salieron a presumir resultados.
Ya sabemos que con la mayoría de Morena en el Congreso, los discursos oficiales suelen recibir aplausos casi automáticos, así que lo verdaderamente interesante está en revisar qué tanto apretó la oposición.
En el caso de Gerardo Illoldi, secretario del Trabajo, los principales cuestionamientos vinieron del PAN y del PRI.
Pusieron sobre la mesa la informalidad laboral; preguntaron por qué el estado sigue por encima de la media nacional en ese rubro, qué estrategias concretas existen para pasar a más trabajadores a la formalidad y también se cuestionó si las inspecciones laborales realmente están funcionando, sobre todo en la zona fronteriza, donde históricamente ha habido señalamientos por abusos y malas condiciones laborales.
Otro de los temas que salió fue el impacto de la posible reforma de las 40 horas laborales, así como la calidad de los empleos que presume el gobierno.
Illoldi respondió destacando la recuperación de más de 1,400 millones de pesos a favor de trabajadores a través de conciliaciones laborales y defendió su estrategia de vinculación de empleo. Sobre la informalidad, reconoció que sigue siendo un reto, aunque argumentó que en muchos casos esos empleos incluso pagan por encima del salario mínimo.
La verdad, salió bien librado.
En el caso de Benjamín Hernández Rodríguez, secretario de Turismo, también hubo cuestionamientos importantes, aunque sin demasiada presión.
Uno de los temas fue si esos millones de visitantes y la derrama económica que tanto presume el gobierno realmente se reflejan en la economía local, especialmente en municipios del interior del estado y en zonas rurales.
La diputada priista Mercedes del Carmen Guillén Vicente tocó un punto incómodo pero real, las alertas de viaje emitidas por Estados Unidos, preguntando si la narrativa oficial de que Tamaulipas es seguro realmente alcanza para atraer turismo internacional.
También se cuestionó si el turismo sigue concentrado únicamente en destinos de playa como Miramar o La Pesca, sin que haya un impacto verdadero en el resto del estado.
Por su parte, los panistas le señalaron la falta de resultados en el turismo cinegético, un sector que en otros tiempos fue importante en Tamaulipas y que desde hace muchos años parece estar estancado.
El secretario presentó el turismo como una palanca de desarrollo económico y social, destacó que Tamaulipas será sede del Tianguis Nacional de Pueblos Mágicos 2026 y enfatizó el incremento de más de 3.2 millones de visitantes respecto al año anterior y la coordinación con seguridad.
En resumen, fueron comparecencias tranquilas, controladas y sin sorpresas.
La mayoría morenista cuidó el ambiente, mientras que la oposición lanzó preguntas críticas, sí, pero más técnicas que incómodas. Hubo señalamientos, pero nada que pusiera realmente contra las cuerdas a los funcionarios.
Por ahora, la glosa va más en modo trámite que en modo rendición de cuentas.
Lo interesante vendrá la próxima semana, cuando toque el turno de comparecer al responsable de una de las áreas más delicadas y sensibles para los tamaulipecos, la seguridad pública.
Pendientes.
Que Dios los bendiga, gracias.
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