Juan Nepomuceno Guerra falleció el 12 de julio de 2001, a la edad de 86 años, en Matamoros, Tam., México. La causa de su muerte fue enfermedad respiratoria, tras haber sido internado en un hospital. Fundó el Cártel del Golfo, tío de Juan García Ábrego.
Durante la época de Juan N. Guerra (activo desde los años 30 hasta su muerte en 2001), el ambiente de seguridad en Tamaulipas y la frontera evolucionó en etapas: Años 30–70: Crimen clásico: Se operaba con relativa discreción: contrabando de alcohol (Ley Seca), casas de juego, red de prostitución y robo de autos. No había violencia masiva ni enfrentamientos públicos; el control era local y el Estado tenía relación de tolerancia o complicidad.
Al involucrarse en heroína y marihuana, y luego cocaína con el Cártel de Cali, la organización creció. En 1984, Juan García Ábrego asumió el control y consolidó al Cártel del Golfo como la dinastía de la frontera. La violencia existía (asesinatos de rivales: Casimiro Espinosa en 1984), pero no era generalizada. La era García Ábrego (1984–96) fue de dominio criminal con impunidad institucionalizada:
El cártel operaba con complicidad de funcionarios locales y federales. En la entidad, “políticos y narcos se hermanaron”; el cártel infiltró la Policía Judicial del Estado, la PJSF y aduanas. El Estado no tenía presencia en la seguridad pública. La violencia se dirigía a rivales: 1984: Masacre de la Clínica Raya en Matamoros (6 muertos), primera vinculada al narco en México, ordenada contra su rival Casimiro Espinosa Campos. 1991: Masacre del Cereso de Matamoros con el asesinato de 18 presos. No había violencia contra la población civil ni enfrentamientos con el Estado.
Hacia 1994, el cártel manejaba un tercio de los envíos de cocaína a EE.UU. La PGR lo valuó en más de US$10 mil millones. García Ábrego fue el primer narcotraficante en aparecer en la lista de los 10 más buscados del FBI. Su poder era tal que en Reynosa hay una calle con su nombre. Su detención el 14 de enero de 1996 en un rancho en Monterrey y su inmediata extradición a EE.UU., provocó un vacío de poder que desató una ola de violencia.
Durante su era, la seguridad pública era nula. El Estado cedió el territorio al cártel a cambio de silencio y complicidad, y la violencia se reservaba para liquidar a rivales, no para la población. La sucesión de García Ábrego fue caótica y violenta. Hubo cadena de líderes: Humberto García Ábrego intentó ser el líder, pero carecía de apoyo del Cártel de Cali. Cedió el puesto rápidamente. Óscar Malherbe de León, operador con los colombianos, fue el heredero. Fue detenido en 1997. Salvador “El Chava” Gómez Herrera asumió el control con liderazgo breve. En 1998-99 fue traicionado y ejecutado por su subordinado, Osiel Cárdenas Guillén que se consolidó como líder ganándose el apodo de “El Mata Amigos”.
Osiel creó el brazo militar del cártel reclutando ex militares de élite dando origen a Los Zetas. Fue capturado en marzo de 2003 en Matamoros y extraditado a EE.UU. en 2007. Antonio Cárdenas Guillén (“Tony Tormenta”) lo sucedió junto con Jorge Costilla Sánchez (“El Coss”) como colíder. Antonio fue asesinado en noviembre de 2010. Jorge Costilla Sánchez (“El Coss”) quedó como líder. Fue capturado en septiembre de 2012 cerca de Nuevo Laredo.
José Alfredo Cárdenas Martínez (“El Contador”), sobrino de Osiel, asumió el mando en 2015. Fue detenido en 2018, recuperó su libertad en noviembre 2024, se le considera el líder del cártel que se fragmentó (Ciclones y Escorpiones) El 29 de octubre 2026 se capturó en Matamoros a Alfredo Cárdenas Rodríguez, alias “Titán” o “Hijo Mayor”, del “El Contador” y segundo al mando de Los Ciclones. Su detención desató bloqueos y violencia en Matamoros, Río Bravo y cruces fronterizos en una demostración real del control territorial que ejerce. Movilizó en varios municipios del norte y centro de la entidad a centenas de “soldados”, con bloqueo en ciudades y carreteras, quema de unidades, enfrentamientos y cierre de comercios de diversos giros .
El control del cártel se concentra en Tamaulipas (Matamoros, Reynosa, Río Bravo y Miguel Alemán) y en el corredor hacia Nuevo León y Veracruz. Su expansión al Pacífico (Jalisco, Nayarit, Michoacán) y la periferia de CDMX es menor. Compite con el Cártel del Noreste, Zetas Vieja Escuela y el CJNG, y sus facciones (Metros, Escorpiones, Ciclones) mantienen en disputa puntos como el puerto de Altamira.