El nombre de Francisco Javier García Cabeza de Vaca volvió a ocupar titulares nacionales este fin de semana y todo tras decisiones judiciales que sacudieron el tema político.
La Comisión de Disciplina Judicial decidió inhabilitar por un año al juez federal Fernando Alvarado, mismo que, aseguran, ha estado protegiendo al panista. La razón de su inhabilitación fue por Irregularidades graves en su desempeño, entre ellas haber concedido en 2024 un amparo al exgobernador panista para que pudiera ser diputado plurinominal aun cuando existen dos órdenes de aprehensión en su contra.
Pero no fue solo ese caso, de hecho la comisión detectó tres amparos emitidos de forma irregular. Uno relacionado con una constancia de residencia para acceder a servicios de salud. Otro para frenar la remoción del fiscal anticorrupción que el mismo puso en el puesto Y el tercero, que ha sido el más mediático, el que evitaba que se ejecutara una orden de aprehensión y que no se le suspendieran sus derechos político electorales.
Es decir, se habló de un patrón de proteción constante.
Después de este escándalo, se desató otro, porque el Gobierno de México tramitó ante autoridades de Estados Unidos una solicitud de detención provisional con fines de extradición contra el exmandatario tamaulipeco. La Secretaría de Relaciones Exteriores confirmó que la gestión se hizo ante la embajada estadounidense, presuntamente a petición de la Fiscalía General de la República, con base en órdenes de aprehensión por delincuencia organizada y lavado de dinero.
Aunque hasta ahora, Estados Unidos no ha iniciado formalmente el proceso.
Y como era de esperarse, el exgobernador respondió a través de sus redes sociales en donde siempre se le ve muy activo. Anunció que interpondrá un recurso de revisión ante un Tribunal Colegiado pues el asegura que mantiene vigente una suspensión definitiva dentro del mismo juicio y que seguirá utilizando todos los recursos legales a su alcance.
Es decir, ya no estamos hablando solo de temas y personajes politicos, sino del sistema judicial e instituciones.
Hoy la lupa está puesta en los jueces, en las fiscalías y en la manera en que se imparte justicia.
Veremos en que termina esta novela.
Que Dios los bendiga, gracias.
Leo sus comentarios en mis redes sociales