La muerte de Dafne, una adolescente de apenas 13 años originaria de El Mante, ha conmocionado a Tamaulipas.

Más allá de las investigaciones que hoy realiza la Fiscalía y de las distintas versiones que han surgido en torno a lo ocurrido dentro de la academia militarizada donde participaba en un campamento de verano, hay un tema que no podemos dejar pasar.

¿Cómo es posible que una institución donde se alojaban y entrenaban menores de edad operara, presuntamente, sin contar con todos los permisos correspondientes?

Si una academia o campamento ofrece servicios para menores de edad, las autoridades tienen la responsabilidad de verificar que cuente con los permisos correspondientes, las medidas de protección civil, personal capacitado y las condiciones necesarias para operar. Esa supervisión recae, dependiendo del tipo de establecimiento, en el municipio, Protección Civil, las autoridades educativas y, en algunos casos, las autoridades sanitarias. La vigilancia no puede comenzar cuando ya ocurrió una desgracia; debe existir desde antes.

No deberiamos esperar a que ocurra una tragedia para empezar a revisar quién cumple la ley y quién no. Las inspecciones, las verificaciones y la supervisión existen precisamente para prevenir riesgos, no para llegar cuando el daño ya está hecho.

De tal forma que, si se confirma que la academia operaba sin las autorizaciones necesarias, la responsabilidad ya no recaería únicamente en quienes estaban a cargo del campamento; sino también de aquellos que no hicieron su trabajo.

Por otro lado, estos terribles hechos también nos dejan una gran lección a la sociedad.

Como sociedad debemos aprender a exigir que las inspecciones sean permanentes y no reactivas. Las leyes y los reglamentos existen precisamente para prevenir tragedias, no para revisarlos después de que una familia ya perdió a una hija.

Ninguna autoridad debería esperar a que ocurra una tragedia para descubrir que un lugar nunca debió haber estado funcionando. Esa también es una forma de fallarle a la sociedad. No podemos bajar la guardia.

Y como padres, ser mas exigentes y cuidadosos cuando se trate de la integridad de nuestros hijos

Hoy, todos esperamos justicia para Dafne y una vez mas estamos atentos al trabajo de la Fiscalía del Estado.

Que en paz descanse

Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales.