Los mercados son el corazón cultural y social de la comunidad, herencia del tianguis prehispánico, espacios de intercambio económico, cohesión social, identidad gastronómica y preservación de tradiciones.

Descienden de los grandes centros de comercio indígenas, como el mercado de Tlatelolco. Combinan el antiguo sistema de trueque y venta con la estructura de plazas y edificios municipales de la época colonial. Mantienen viva la relación directa entre el campo y la ciudad al ofrecer productos regionales.

El Gobierno de Tamaulipas se reunirá con los locatarios del Mercado Argüelles de la ciudad para conocer sus necesidades y evaluar las condiciones estructurales del inmueble. El director del Instituto Tamaulipeco de Vivienda y Urbanismo (ITAVU), Germán Fernández, informó que se tiene un proyecto de rescate de edificios representativos y conservar espacios, parte de la identidad victorense.

El mercado Argüelles en 1906 se inauguró tras iniciar obras en 1901. En1953–56 se reconstruyó pues un incendio destruyó gran parte de la estructura e inauguró en 1956. En 2021, el Ayuntamiento realizó pintado de fachada, limpieza general y mejoramiento exterior en coordinación con los locatarios. Diversos proyectos estatales y municipales de conservación menor y rescate se realizan de manera intermitente por desgaste del inmueble.

El Mercado Pedro J. Argüelles se sostiene mediante el comercio al menudeo de locatarios tradicionales, pago de derechos y cuotas locales al ayuntamiento (uso de piso, baños y áreas comunes), y por esquemas de rescate e inversión coordinados por el Gobierno del Estado a través de ITAVU y SEDUMA.

Generaciones de familias (locatarios) operan el espacio comercial por concesión o derecho municipal. Pagan cuotas fijas y servicios: Recaudación mensual por el uso de instalaciones (sanitarios y áreas de servicios) y derechos de piso administrados en conjunto con la autoridad local.

La operación de las ventas es del conocimiento de los locatarios que reportan de manera independiente variaciones en su venta según la temporada, con desplome de 80% en ciertos giros en periodos vacacionales o alza de 50% en fechas de flujo peatonal. Las cámaras de comercio local y autoridades estatales y municipales no publican las ventas anuales del mercado que opera con laxitud hacendaria y de rendición de cuentas, al amparo del apoyo gubernamental para el mantenimiento.

El sustento jurídico para su operación se basa en el artículo 115 de la Constitución que establece la facultad exclusiva de los ayuntamientos para administrar los servicios públicos esenciales, incluidos los mercados.