Mientras en medios nacionales los llamados “WhatsApps del Huachicol” ya ocupan titulares y generan todo tipo de preguntas, en Tamaulipas el tema ha pasado casi desapercibido

Nadie quiere hablar de eso.

Desde principios de septiembre, el activista Miguel Meza ha venido difundiendo en medios nacionales presuntas conversaciones entre Sergio Carmona, el llamado Rey del Hucachicol con personajes políticos de Tamaulipas.

Primero fue el senador José Ramón Gómez Leal; después apareció Erasmo González Robledo, alcalde de Madero y más recientemente la senadora Olga Sosa.

Los mensajes hablan de reuniones, viajes, candidaturas, operación política, propaganda y dinero.

Y aunque una conversación filtrada no convierte a nadie en delincuente, ni demuestra su participación en algún delito, eso tendrá que determinarlo una investigación formal; si es un tema del que se debe hablar.

Tampoco podemos hacer como que no existe. En Tamaulipas pocos quieren hablar del tema y los aludidos han preferido guardar silencio, a excepción del senador José Ramón Gómez Leal quien reconoció públicamente que sí conoció a Carmona, pero negó saber que se dedicara al huachicol o que hubiera investigaciones en su contra.

¿Y Olga Sosa? ¿Y Erasmo González Robledo? ¿Y la dirigencia de MORENA?

¿Qué parte de toda esta información difundida puede ser comprobada por las autoridades?

Si los mensajes no significan lo que versiones periodísticas sugieren, entonces habrá que explicarlo. Y si existe algo que investigar, también habrá que hacerlo.

Lo que no parece correcto es que simplemente guarden silencio, mucho menos cuando los nombres que aparecen en estas conversaciones siguen teniendo un papel importante en la política Tamaulipeca, y algunos de ellos incluso aspiran a un puesto político mayor.

¿No lo cree?

Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…