Más del 70% de ríos, lagos, presas y cuencas en México presentan signos graves de degradación ambiental y 80% supera niveles de contaminación seguros para el uso y consumo humano, (Red Nacional de Medición de la Calidad del Agua).

El 59% del agua monitoreada está contaminada con coliformes fecales por descargas industriales, agrícolas y urbanas sin tratamiento pues más del 40% de las plantas de tratamiento no opera. Las cuencas más afectadas son el Valle de México y las Balsas pues la mezcla de metales pesados, residuos orgánicos y patógenos compromete la salud pública, la biodiversidad y la disponibilidad de agua potable para millones de personas.

El consumo de agua contaminada por materia fecal es la principal causa de morbilidad y mortalidad prevenible. 88% de los casos de diarrea en el país son ocasionados por agua insegura y es la principal causa de muerte en menores de 5 años. En 2022 se registró 841 mil defunciones en México por diarrea por agua que transmite cólera, hepatitis A, fiebre tifoidea, disentería y salmonelosis. Brotes del (parásito Cyclospora cayetanensis) tienen en alerta a las autoridades sanitarias en 2026, vinculados al consumo de alimentos y agua contaminados. Los virus provocan meningitis, enfermedades respiratorias, miocarditis y diversas infecciones oculares.

Más de 20 millones de personas consumen agua contaminada con arsénico o flúor en San Luis Potosí, Durango, Zacatecas, Jalisco, Chihuahua y Sonora. Arsénico: Su ingestión provoca cáncer de vejiga, pulmones, piel, riñones e hígado; enfermedad cardiovascular, diabetes y trastorno neurológico. Flúor: Causa fluorosis dental y ósea, y debilita la estructura esquelética y dentaria. Plomo y Mercurio: Afectan el sistema nervioso central. El plomo causa daño neuronal permanente y retraso en el desarrollo; el mercurio se asocia con trastornos neurológicos graves. El Cadmio es cancerígeno, provoca daños renales severos y desórdenes óseos.

La PROFEPA existe para promover la protección, conservación y restauración del medio ambiente, garantizar el cumplimiento efectivo de leyes y reglamento ambiental. Su misión es procurar la justicia ambiental mediante la vigilancia, inspección y sanción de delitos ecológicos. Sus objetivos: Contener la destrucción de recursos naturales y revertir los procesos de deterioro ambiental. Procurar el pleno acceso de la sociedad a la impartición de una justicia ambiental pronta y expedita. Lograr la participación informada de la ciudadanía en la vigilancia e inducción del cumplimiento de la ley ambiental.

El Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 destina $827 millones a la Profepa, reducción del 1.5% respecto a 2025. Este recorte advierte que impacta la capacidad de vigilancia en un organismo que opera con 500 inspectores para todo el país. Datos ajustados a la inflación muestran que el presupuesto ha caído 43% desde 2018.