La pelea por la COMAPA de Río Bravo no es nueva.

Desde hace meses, el alcalde Miguel Ángel Almaraz viene insistiendo en que el organismo operador del agua debe regresar al Ayuntamiento y ya había recurrido incluso a un amparo para intentar recuperar su administración.

Ahora, después de que el Congreso decidió que el Gobierno del Estado continuará al frente de la prestación del servicio, el alcalde anuncia que llevará la batalla hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Recordemos que el Gobierno del Estado ha venido asumiendo la administración de distintas COMAPAS por razones financieras y operativas, o al menos esa es la idea y lo están haciendo poco a poco.

El argumento ahora es que el Ayuntamiento de Río Bravo no cuenta con las condiciones técnicas, financieras, administrativas y operativas necesarias para hacerse cargo del organismo y el Congreso acaba de ratificar esa postura

Pero Almaraz no está de acuerdo.

El alcalde panista sostiene que el municipio tiene derecho a manejar directamente el agua y asegura que el problema está precisamente en la calidad del servicio que actualmente reciben los ciudadanos.

¿Y porqué tanto pleito por las COMAPAS?

Es de todos conocido que los organismos operadores de agua representan recursos, estructura administrativa y una importante capacidad de decisión a nivel municipal. Por eso les llaman las “cajas chicas de los municipios”.

Durante años, las COMAPAs han estado bajo control de los gobiernos municipales y, precisamente por eso, la decisión de mantener algunas bajo administración estatal cambia el control que han tenido los alcaldes.

Además, el contexto político es importante.

Miguel Ángel Almaraz, es un alcalde de extracción panista; personaje polémico de origen, basta con observar su cuenta de tiktok para darse cuenta y se ha confrontado con el gobierno morenista del Estado desde el principio.

¿Se acuerda cuando comentamos en este espacio que fue convocado a las reuniones de seguridad con el gobernador y simplemente no acudió?

Hace apenas unos días, Río Bravo fue también, el único municipio que no ajustó su fecha del informe para coincidir con la agenda que había preparado el Gobierno del Estado para que el gobernador acompañara los informes municipales.

Y esta semana tenemos nuevamente al alcalde panista enfrentándose públicamente con el Estado, pero ahora por el control de la COMAPA.

¿Es ésta una defensa de la autonomía municipal, o estamos viendo una batalla política entre un alcalde de oposición y un Gobierno estatal de Morena?

Habrá que ver hasta dónde llega esta batalla y, sobre todo, qué dicen los tribunales.

Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…