Si lo que quieres es andar armado, entre ser delincuente o ser policía es mejor ser policía, porque tienes impunidad…”

Isabel Allende

 

La noticia debería ser sólo positiva, pero en realidad encierra una doble posibilidad. La clásica buena y mala.

Me refiero a las nuevas atribuciones de la Guardia Estatal en Tamaulipas, que en paralelo al resto de las corporaciones similares en otras entidades, sumarán a su tarea básica que es la prevención del delito, la facultad de la investigación.

¿Por qué considerarla buena?

Para verla con esa óptica, debemos poner sobre la mesa el rezago que por la falta de personal existe en la Fiscalía General de Justicia del Estado en el cumplimiento de su actividad fundamental, precisamente la investigación. De hecho, esa oficina anunció unos días atrás que tiene abierto el reclutamiento de agentes del Ministerio Público y de la policía que se encarga de esa función.

Recibir el apoyo de 4 mil o 5 mil agentes de la Guardia Estatal en ese cometido sería para la FGJE un apoyo extraordinario porque muchos de estos policías son egresados de esa carrera. No hay duda de que en este escenario, la evolución de la GE debe ser positiva.

Pero la posible mala noticia también alza la voz.

Precisamente la Guardia Estatal en esta patria chica es blanco frecuente de señalamientos por abusos de autoridad y violaciones a los derechos humanos. Lo admito, ha ganado en credibilidad, pero mantiene todavía números rojos en ese sentido y al agregar a sus facultades normales la investigación, crece la duda sobre si mejorará o empeorará el clima y percepción de seguridad.

Ojalá sea para bien. Pero en estos terrenos siempre ha dominado una frase: Piensa mal…y acertarás.

 

¿CUÁL SERÁ LA DIFERENCIA?

¿Qué cambiará en la modalidad 40 del IMSS con el hecho de que las radicales adecuaciones sufridas las revisen diputados y senadores?

La inutilidad de ese trámite se refleja en un cliché que se ha repetido en otros rubros germinados y enviados por el Poder Ejecutivo: “No le cambien ni una coma”.

La supuesta justificación de casi tronar ese beneficio tampoco merece credibilidad. “Se hacían fraudes para aumentar pensiones”, pretextan, pero el mismo argumento se aplicó para desechar el NAICM y el Seguro Popular. El resultado ha sido un fracaso y en ninguno de los dos casos se presentó una prueba de esos supuestos ilícitos.

Lo bueno es que el lema de hoy es Primero el pueblo…

 

LOS AVALES DE LA UAT

La Universidad Autónoma de Tamaulipas ha recibido una buena noticia: Proyecta recibir un presupuesto en paralelo al índice de inflación, lo que significa mantener su estabilidad operativa y seguir garantizando una educación de calidad.

Hay que reconocerlo. No todas las instituciones de su tipo en el país tienen este panorama, lo que significa que se está cumpliendo con la transparencia, la rendición de cuentas y la correcta aplicación de sus recursos, con una cereza en el pastel: El aval de la Auditoría Superior de la Federación y de la Auditoría Superior del Estado.

En todo este proceso un factor ha sido un apoyo permanente. El Patronato Universitario, integrado por connotados empresarios de todo el Estado. Su revisión trimestral mediante auditorías internas son una especie de lupa social que genera confianza y le permiten al rector, Dámaso Anaya dicho en sus propias palabras, no sólo mantener un alto nivel académico, sino también detectar las necesidades reales de los sectores productivos. Buen cierre del 2026.

 

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