Brilla la 4T por falta de crecimiento económico y gasto sin soporte. Soportar con oportunidad de crecimiento el estancamiento económico, es de países de ingreso alto, cuya población no crece. México es un país de renta media-baja con 60% de población económicamente activa en informalidad y millones que viven en pobreza.
México es tan rico y poderoso que soportó otro sexenio de estancamiento con AMLO y su desordenado gasto de ahora un billón de pesos en programas sociales. En 2024, año electoral, se erogó $735 mil millones en estos programas. En 2025, el gobierno sumó $100 mil millones para llegar a $835 mil millones.
El punto es que cuando se regala, emocionalmente, muy rápido, se exige más, así que el Gobierno exige más recursos para mantener ese gasto más otros, las obras no sostenibles que AMLO, ocurrentemente, decidió se construyeran.
Con crecimiento económico el gobierno recaudaría más, pero su vocación política de control del poder le impide atraer inversión privada, que significa competencia. El dictador no desea competidores. La iniciativa privada con su dinero es un poder. Ahí está la magnitud de sectores involucrados en los bloqueos carreteros, hartos de la indiferencia, impotencia y omisión del gobierno, en el mejor de los casos, ante la violencia.
Rubros vitales: Salud, educación, seguridad; en abandono político y económico. No hay manera de negar tan grave situación. La salida es aumentar la deuda externa. Morena en 7 años la duplicó, de 10 a 20 billones de dólares y por supuesto que el SAT incrementará los impuestos al pueblo; lo que impactará de manera negativa en el crecimiento.
Cuando una persona dicta que una bebida es responsable de la obesidad y decide castigarle con mayor impuesto; cuando dicta que dos pantalones y zapatos es lo que se ocupa; cuando su idea de soberanía es la única; cuando dicta quienes son los enemigos y los etiqueta; esa persona que dicta es un dictador y un dictador establece una dictadura.
Es la realidad que origina los males e inconformidades actuales que Morena omite de su narrativa que centra en que son “de otros partidos”,” que es política”, sin hablar de las evidencias sobre la violencia criminal. Muchos de estos males no los generó el dictador, sin embargo, no los combate porque le sirven a su fin de entronizarse.
Por ello desmantela contrapesos y reforma leyes para quitar derechos sociales bajo un disfraz de bienestar. Todo ésto es una dictadura.