‘El problema no es desconfiar; es que algunos te obligan a hacerlo…”

Anónimo

 

¿Aún tiene Morena dirigentes formales en Tamaulipas?

La duda no surge como ocurrencia, sino por lo que en torno a ese partido se ha registrado en los días cercanos, cuya página más cercana la acaba de escribir Humberto Prieto, líder del Congreso del Estado y también pastor de ese clan en la cámara local de diputados.

En entrevista en ese recinto, el vocero de la bancada guinda dejó por un momento a un lado su carácter de autoridad legislativa y asumió en los hechos la batuta virtual de Regeneración Nacional, al ocupar ese espacio para asestar un “estate quieto” a los aspirantes de ese color a algún puesto de elección popular.

No se guardó nada el diputado.

Llamó a los interesados “a no comer ansias”, demandó de los mismos disciplina a los resultados de la convocatoria cuyo método defendió con calor, exhortó a ayudar a que prevalezca el proyecto común y hasta se permitió un exceso, al amonestar a los funcionarios públicos distraídos al pedirles “que trabajen en el encargo para el cual la gente los puso allí”.

Entiendo la preocupación de Prieto como militante y su arenga a privilegiar la causa de su partido, pero… ¿no deberían haber hecho ese exhorto al presidente del Comité Ejecutivo estatal de Morena, Guadalupe Gómez; o bien Rómulo Pérez, Director del Consejo Estatal?

En política no hay casualidades, reza un viejo dicho y ésta no es una de ellas.

La aparición del líder del Congreso como circunstancial sustituto de la vocería del morenismo podría derivarse de dos posibles causas: Una sería que a Humberto le ganó la pasión para defender a su casa partidista y la otra, por la que su servidor se inclina, es que Lupita y Rómulo, los mandos formales de ese instituto, han perdido la confianza -sobre todo el segundo por sus desastrosas declaraciones contra el PVEM y el PT- de quien guía a esas siglas en el Estado.

La primera posibilidad en realidad no hace mella. Nunca sobra la pasión en estos menesteres.

La segunda sí debe preocuparles. El proceso electoral está encima y sin cuadros directivos confiables para enfrentar los inevitables efectos de la actual crisis nacional morenista y la aparente necesidad de reordenar esas filas en la Entidad, no creo que en ese partido puedan en estos días dormir tranquilos…

 

SIN RETORNO AL PASADO

La Universidad Autónoma de Tamaulipas acaba de marcar un antes y un después en su actividad y seguridad internas, en un caso que implica la afectación de la integridad física de un estudiante de la Facultad de Medicina Veterinaria.

El Rector instruyó a la Defensoría de los Derechos Universitarios de la UAT para aclarar el suceso, con respeto al debido proceso, a fin de reforzar la tranquilidad de los espacios universitarios, de acuerdo al anuncio de la Casa de Estudios.

Quizás habrá quienes vean sólo un protocolo institucional en este hecho, pero quienes vivimos décadas atrás directamente, dentro y fuera de las aulas, un pasado tormentoso en las filas estudiantiles, aplaudimos la respuesta inmediata del Rector Dámaso Anaya para frenar, conforme a la ley interna de la UAT y el Derecho en general, acciones que ya fueron desterradas de ese ámbito, con el apoyo del Director del mismo plantel.

La evolución del Alma Mater estatal no admite duda en el terreno académico, científico y de la vinculación productiva y debe haber, sin duda, el respaldo pleno de la sociedad a la administración rectoral y de la Facultad afectada. Bien hecho…

 

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