El dirigente del PRI de Tamaulipas aseguró que el partido está en condiciones de competir sólo en la elección de 2027 y que, si no existe una alianza equilibrada con el PAN, les alcanza para conservar el registro.

¡Así de confiado!

La declaración llama la atención porque, siendo realistas, es casi imposible que el PRI tenga alguna posibilidad de triunfo sin una coalición.

Basta con recordar los resultados de las últimas elecciones. El priismo tamaulipeco perdió la gubernatura después del desastre de Egidio; ha perdido la mayoría de las alcaldías, la mayor parte de los distritos y quedó muy lejos de ser la fuerza política que durante décadas gobernó el Estado y que se llevaba el carro completo ¿se acuerda?

Entonces, ¿cómo se atreve Bruno Díaz a decir que pueden ir solos?

El dirigente priista lo que está haciendo es negociar desde la percepción.

El PRI sabe que, aunque hoy ya no es el partido dominante, todavía conserva su estructura, operadores y presencia en varios municipios. Además, aseguran que los recientes escándalos que han alcanzado a algunos personajes de Morena, por presuntos vínculos con grupos delictivos, podrían generar un voto de castigo que beneficie a la oposición.

Aunque, evidentemente, eso no es suficiente.

Morena mantiene una ventaja importante en Tamaulipas y, si algo ha demostrado la política reciente, es que el voto opositor dividido suele terminar favoreciendo al partido en el poder.

Así que el mensaje del dirigente priista más bien parece ser para la nueva dirigencia del Partido Acción Nacional. Si quieren alianza, tendrá que ser en condiciones distintas a las del proceso pasado en donde no tuvieron muchas opciones para poner a sus candidatos.

En otras palabras, el PRI comenzó a subir el precio de una negociación que, tarde o temprano, tendrá que llegar.

Porque una cosa es el discurso y otra muy distinta la realidad electoral. Y la realidad hoy indica que, por separado, tanto PAN como PRI no tienen posibilidades frente a Morena.

Así que, si o si, necesitan una alianza.

Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…