Y aunque a más de uno pueda incomodarle reconocerlo, incluida esta pluma, la realidad es que Mariela López Sosa entendió algo que la mayorÃa de los polÃticos tarda años en aprender: el poder no se conserva convenciendo a periodistas, se conserva convenciendo ciudadanos.
Por eso hoy las crÃticas parecen resbalarle, los comentarios ya no la distraen y las polémicas digitales dejaron de marcarle la agenda. No es indiferencia; es cálculo polÃtico. Aprendió a distinguir entre el ruido y los votos.
Mientras algunos seguimos escribiendo columnas, haciendo análisis y buscando la nota del dÃa, ella sigue acumulando algo mucho más peligroso para sus adversarios: resultados, presencia territorial y cercanÃa con la gente.
Y ahà está la parte incómoda de esta historia.
Porque después de observarla durante años, de verla evolucionar de una polÃtica que respondÃa mensajes a una operadora que entiende perfectamente cómo funciona el poder, la conclusión es inevitable: Mariela ya no necesita ganar la conversación pública para ganar una elección.
De hecho, si mañana existiera la figura de reelección municipal inmediata y apareciera su nombre en la boleta, la verdadera pregunta no serÃa si ganarÃa.
La pregunta serÃa quién podrÃa quitarle el triunfo.
Porque mientras otros apenas empiezan campañas, ella lleva años construyendo una ventaja. Y porque mientras muchos hacen polÃtica para que hablen de ellos, Mariela aprendió a hacer polÃtica para que voten por ella.
Eso, guste o no, se parece mucho a una reelección ganada antes de empezar.
A DIFERENCIA DE ALGUNOS ALCALDES Y ALCALDESAS DE MORENA
Las groseras ganas de permanecer en el poder ya no pueden llamarse de otra manera. Porque cuando alguien ya ocupa un cargo público y, aun asÃ, insiste en buscar la reelección, no está demostrando vocación de servicio; está demostrando apego al poder.
La reelección fue vendida como una herramienta para premiar a los buenos gobiernos y castigar a los malos. Sin embargo, terminó convirtiéndose en un privilegio para quienes utilizan la estructura del poder para intentar mantenerse en él. Un desacierto que, por cierto, ni siquiera quienes lo impulsaron originalmente pudieron aprovechar, pues los cambios polÃticos terminaron arrebatándoles el control antes de cosechar sus beneficios.
Por eso resulta relevante que la presidenta de México, la doctora Claudia Sheinbaum, haya planteado eliminar la reelección. El mensaje es claro: la transformación no puede sostenerse sobre los mismos mecanismos que durante años permitieron la perpetuación de grupos y proyectos personales. En aquel momento, Morena aseguró que serÃa ejemplo y actuarÃa en congruencia. Hoy, cuando llega la hora de demostrarlo con hechos, muchos prefieren mirar hacia otro lado, guardar silencio o hacerse los desentendidos.
Y junto con la discusión de la reelección aparece otro argumento recurrente: el supuesto ahorro en campañas. Pero la austeridad no consiste en facilitar que quienes gobiernan se mantengan en el cargo; la austeridad consiste en ejercer correctamente los recursos públicos y rendir cuentas a los ciudadanos.
En Tamaulipas ya se observan movimientos de alcaldes MORENISTAS que, tras administraciones cuestionadas, parecen apostar a un examen extraordinario. Como si después de reprobar la materia de gobierno bastara con solicitar otra oportunidad para permanecer tres años más. ConfÃan en que la maquinaria polÃtica, la propaganda y la costumbre puedan sustituir a los resultados.
Pero la democracia no deberÃa funcionar como una escuela donde el alumno que reprueba compra una nueva oportunidad. La democracia existe para evaluar resultados, no intenciones; para premiar el buen gobierno, no la ambición de seguir ocupando una silla.
La pregunta que queda en el aire es sencilla: ¿quieren reelegirse porque todavÃa tienen mucho que darle a la gente o porque todavÃa tienen mucho que perder si dejan el poder?…….SE LOS DEJO DE TAREA.
UAT CERTIFICA EL TALENTO Y LA EXPERIENCIA LABORAL
La decisión de la Universidad Autónoma de Tamaulipas de fortalecer la certificación de oficios y competencias laborales representa un paso importante para reconocer el conocimiento que miles de trabajadores han adquirido a través de los años. No todos los profesionales cuentan con un tÃtulo universitario, pero muchos poseen habilidades y experiencia que merecen ser avaladas oficialmente.
Con esta acreditación como entidad certificadora del CONOCER, la UAT abre oportunidades para que plomeros, mecánicos, albañiles, artesanos y otros trabajadores obtengan un documento que respalde su capacidad y les permita acceder a mejores oportunidades laborales. Además, la certificación de artesanos de la Cuera Tamaulipeca demuestra el compromiso de la institución con la preservación de las tradiciones y el fortalecimiento de la identidad cultural del Estado.
La expansión de estos servicios hacia Ciudad Victoria confirma que la Universidad no solo forma profesionistas, sino que también contribuye al desarrollo económico y social de Tamaulipas mediante el reconocimiento formal del talento y la experiencia de su gente.