El escándalo político de la semana en Tamaulipas llegó desde Estados Unidos. Una publicación del diario Los Angeles Times aseguró que al gobernador Américo Villarreal Anaya le habría sido retirada la visa estadounidense. La versión se viralizó, generó especulaciones y obligó al Gobierno de Tamaulipas a fijar una postura oficial.
La respuesta fue inmediata.
A través del coordinador de Comunicación Social, Gerardo Algarín, el gobierno estatal rechazó categóricamente la información y aseguró que no existe ninguna prueba, documento o resolución que respalde lo publicado.
Horas después, el tema llegó incluso a la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien señaló que serían los propios gobernadores quienes tendrían que aclarar los señalamientos y cuestionó cuál sería el interés detrás de este tipo de versiones.
Sin embargo, más allá de si la información resulta verdadera o falsa, el impacto político es inminente; la conversación pública deja de centrarse en otras cosas y gira inmediatamente hacia el señalamiento.
Ese es el poder que tienen este tipo de versiones.
Basta una publicación de un medio internacional para que se active la maquinaria política, mediática y con las redes sociales, mas.
Independientemente de si es real o no la investigación, el momento en que surge esta información no es la mejor para para la politica mexicana y menos parq Morena.
Llega en medio de un ambiente nacional donde hemos estado hablando de investigaciones, señalamientos y versiones relacionadas con funcionarios públicos, alcaldes, gobernadores y actores políticos de distintos partidos. Por eso el tema genera tanto ruido.
Cualquier información que involucre investigaciones o decisiones tomadas desde Estados Unidos, ya es un tema sensible.
Durante años Estados Unidos ha influido de manera directa o indirecta, (nos guste o no), en muchas discusiones políticas mexicanas, ya sea a través de investigaciones, procesos judiciales, listas de sanciones o decisiones migratorias. Por eso cualquier publicación relacionada con funcionarios mexicanos adquiere una relevancia enorme, incluso antes de que existan pruebas.
Al final, esta historia probablemente terminará aclarándose con el paso de los días. Pero mientras eso ocurre, el impacto político ya se dió.
¿No cree usted?
Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales.