Este viernes, en sesión solemne, la Legislatura 66 recibirá el Cuarto Informe de Gobierno de Américo Villarreal Anaya. El gobernador enviará al Congreso el documento sobre el estado que guarda la administración pública estatal.

La sesión será a las 11:00 de la mañana, en cumplimiento del principio de rendición de cuentas y transparencia gubernamental. Sin embargo, ésta no será la fecha en la que el gobernador dirija su tradicional mensaje a los tamaulipecos; se trata únicamente del acto protocolario que marca la ley.

El gobernador Américo Villarreal tiene contemplado dirigir su mensaje político diez días después, el lunes 23 de marzo, en el Polyforum de Ciudad Victoria. Ahí expondrá las acciones, programas y proyectos que su gobierno ha realizado durante estos cuatro años de gestión.

Veremos.

Y si de los diputados hablamos, tenemos que hacer referencia a lo que viene para ellos en las próximas semanas. El Congreso del Estado, liderado por Morena, ha respaldado constantemente las propuestas de la presidenta. Pero ahora se enfrentan a la encrucijada de tener que someterse a la intención que tiene la presidenta de ya no enviarles dinero a manos llenas como están acostumbrados.

Claudia Sheinbaum enviará su Plan B de la Reforma Electoral, luego de que su propuesta original, el llamado Plan A, no logrará el consenso necesario y esta nueva iniciativa contempla, precisamente reducir privilegios en congresos locales y ayuntamientos.

Entre los puntos principales se plantea establecer un tope máximo al presupuesto de los legislativos locales, así como reducir el número de representantes en ayuntamientos y congresos estatales, lo que implicaría menos plazas y menores salarios.

Ésto significa menos dinero para asesores, oficinas, viáticos, telefonía y gastos de representación, menos dinero para sesiones itinerantes y otros excesos que durante años han caracterizado a algunos legislativos.

El ahorro estimado sería de alrededor de 4 mil millones de pesos anuales a nivel nacional. Dinero que, dicho sea de paso, no regresaría a la Federación, sino que permanecería en estados y municipios para destinarse a rubros como salud, seguridad o educación.

Esta reforma golpearía directamente a los llamados “profesionales de la política”, aquellos que han encontrado en “la casa del pueblo” una trinchera para proyectarse rumbo a sus aspiraciones personales. Los paracaidistas de listas, los que viven del presupuesto público y quienes usan el cargo para intereses propios serían, sin duda, los más afectados.

La discusión cobra especial relevancia en el contexto del proceso electoral del próximo año, cuando se renovarán el Congreso local y los ayuntamientos, y en la antesala del relevo en la gubernatura previsto para 2028.

La propuesta también contempla fortalecer los mecanismos de consulta popular, incluso para temas electorales como el financiamiento de los partidos políticos o decisiones locales, además de ajustar la figura de la revocación de mandato para que pueda realizarse en el tercer o cuarto año de gobierno.

Cabe destacar que detalles del Plan B se conocerán a fondo cuando la iniciativa sea presentada formalmente en el Congreso el próximo lunes pero lo que sí sabemos es que desde ahorita muchos legisladores empiezan a suspirar.

Pendientes…

 

Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…