Algunos países mantienen proyectos para la ampliación de derechos, otros buscan debilitar la organización sindical, acotar protección laboral y concentrar la riqueza al amparo del crecimiento económico, olvidan que el desarrollo se mide por calidad de vida y distribución equitativa de los beneficios que genera el trabajo.

Las sociedades prósperas tienen sindicatos fuertes y mecanismo eficaz de diálogo. Cuando los trabajadores participan en acuerdos, aumenta la productividad, mejora la estabilidad económica y se fortalece la cohesión social, esto se debe defender. Concentrar riqueza, acotar el poder adquisitivo provocan desigualdad e indican que el progreso económico requiere contrapeso democrático para que la prosperidad se comparta. Equilibrio entre poder económico y social.

Ese equilibrio es a través de reivindicar el trabajo: ampliar los derechos laborales, salarios dignos, fortalecer la negociación colectiva, proteger la libertad sindical y asegurar que los trabajadores participen en la riqueza que contribuyen a generar. Es establecer la dignidad del trabajo: la riqueza la producen los trabajadores.

Ningún sindicato puede enfrentar aislado la fuerza de la economía globalizada. La cooperación entre organizaciones obreras fortalece la capacidad de negociación, eleva estándares laborales y evita la competencia basada en la explotación. En México, el movimiento sindical ha impulsado reformas para ampliar derechos, fortalecer la democracia laboral y colocar a los trabajadores en el punto de intención. La dignidad de los trabajadores es un valor universal.

Si el capital opera globalmente, debe hacerlo la cooperación entre quienes producen la riqueza del mundo, por ejemplo, los sindicatos de México, EE. UU., y Canadá, en el marco delTratado Comercial, deben coordinar estas acciones. La prosperidad será verdadera cuando alcance a quienes, con su trabajo cotidiano, sostienen el desarrollo de nuestras naciones.

Tema relevante es la informalidad, más de 50% del empleo. Para reducirla se debe apoyar a micro y pequeñas empresas, acceso a financiamiento oportuno, mayor espacio fiscal e inversión pública orientada a: creación productiva, seguridad hídrica, capacidad en salud, energías limpias, soberanía alimentaria. El gobierno debe establecer condiciones al sector privado. La propuesta es que el sector privado, favorecido por estos cambios, invierta en las áreas que propone el Plan México: agua, salud, energías limpias, etc.

Son cambios negados por la 4T: reforma fiscal progresiva y recuperación de la banca de desarrollo permitirían fortalecer la conducción estatal.  Son modificaciones de fondo al funcionamiento del país. ¿Existe espacio político para establecerlos?