El abrazo régimen monárquico-crimen organizado es estructural, se usan a sí mismos para mantenerse en el poder, por ello se le cobija.

Son redes donde el crimen es estrategia para controlar libertad y al ciudadano, y asegurar el poder del régimen; son medio para obtener recursos, evadir sanciones y desestabilizar adversarios. En México, alarmó AMLO con los abrazos al criminal, simple convivencia, cada uno, organizado con su tarea.

Se necesitan y benefician, sobreviven gracias al otro. El peligro se enseñoreó. Se perdió el control y el crimen domina al gobierno, por ello la intervención enérgica de Trump, de hechos y acciones sorprendentes como detener en 24 horas en varios países, a 3,200 narcotraficantes.

Para Trump es intolerable la alianza gobierno de México-cárteles de la droga. El Tratado de Comercio es la herramienta, más aranceles, para apretar la economía de México. En respuesta, la presidente Sheinbaum olvidó los abrazos y da golpes al crimen que apenas es aspirina a un enfermo con cáncer.

México es un país de simulación desde su nacimiento, sin que importe gobierno en turno. Con Juárez, simulamos ser República, se crearon leyes, escuelas, para ser sometidos por Porfirio Díaz, y así continuamos; sometidos. Todos simulamos; unos más, otros menos. Todos sabemos que, en la mejor época de la democracia, ningún partido político ejercía democracia.

La colusión legisladores-funcionarios del gobierno mexicano documentada por la administración de Trump con el crimen organizado, significa que las mafias actúan como antiguas “madrinas” de la Policía Judicial Federal, para beneficio de intereses de gobierno.

Sheinbaum debe entregar a Trump resultados en seguridad y funcionarios metidos en las modalidades del crimen organizado. No basta la detención de cabecillas criminales e incautación de droga; hay que desmantelar organizaciones y ésto no sucede. Se exige cómplices, poderosos políticos de la 4T.

Estamos por conocer si la histórica simulación mexicana persiste o la presidente Sheinbaum cumple con los mexicanos.