La Dra. Gloria Molina Gamboa, secretaria de Salud en Tamaulipas con Cabeza de Vaca, mostró que es corrupta y sabe traicionar, al pretender por video en redes sociales librarse de responsabilidad en los procesos penales que enfrenta por una serie de delitos cometidos al dinero público asignado a esa dependencia.
El primer acto de corrupción lo cometió al aceptar una propuesta ilegal, además de que su capacidad dejó que desear, otro acto corrupto al aceptar el puesto para el cual le faltó capacidad, y finalmente, al convertir en delitos al plasmar su firma, los actos de los que ahora pretende deslindarse.
Estar enterada que el manejo del presupuesto se decidía por “dedazo político” y no por las mecánicas que rige la transparencia, aceptarlo y culpar de ello a terceras personas, la hunde, junto a la gavilla de la cual formó parte. Aceptó de manera consciente, por conveniencia, para ser secretaria de Salud. Durante su gestión se le criticó por las constantes fallas en la red hospitalaria estatal y por su ineptitud, ineficacia o inutilidad política, para resolver de manera oportuna y correcta las múltiples fallas.
¿Su reciente reconocimiento de culpa obedece a qué considera que será testigo protegida? Meterse de frente contra Cabeza de Vaca y personajes que nombra es de alto riesgo, tal vez esté bajo protección por la Guardia Estatal. Ya cayeron los primeros damnificados, funcionarios y proveedores, en los desmanes sucedidos en la Secretaría de Salud.
Viene a colación la renuncia de la Dra. Adriana Marcela Hernández Campos que, al no darse a conocer las causas, obliga a pensar que no aceptó políticas a las que debía sujetarse y honrosamente decidió dejar la titularidad estatal de Salud.
Aunque llaman la atención ambas renuncias, derivan de una política de asignación reducida de recursos al área de salud. Ninguno de sus titulares, estatal y federal, han sido capaces de obtener los recursos que los hospitales en Tamaulipas exigen para cumplir con la obligación constitucional de proveer atención oportuna y de calidad.
Aunque el gobierno estatal no emitió comunicado oficial detallando los motivos, los informes indican que su salida se debió a presuntas diferencias administrativas y sindicales, así como a observaciones internas y procesos de auditoría en curso. Y, ¿cómo está la situación legal de Gloria Molina? Misterio, misterioso.