Hoy vamos a hablar de buenas noticias, de esas que hacen falta en estos días.
Después de requerir un tratamiento de radioterapia por un padecimiento de cáncer, me di cuenta de primera mano de lo necesario que era un equipo digno y moderno de este tipo en Tamaulipas.
Quien no ha pasado por un diagnóstico así, tal vez no alcanza a dimensionar lo que significa depender de un aparato, de una cita, de un turno, de que el equipo no falle, de que haya espacio, de que el tratamiento no se retrase.
En Ciudad Victoria, tanto en el Hospital Regional de Alta Especialidad como en el Centro Oncológico de Tamaulipas, los equipos de radioterapia que existían ya habían cumplido su vida útil. Eran aparatos viejos, obsoletos, que además de provocar mayores efectos secundarios en muchos pacientes, como quemaduras en la piel, se descomponían constantemente.
Y eso, en un tratamiento que debe llevarse con precisión todos los días por cierto período de tiempo, no es útil. No sirven.
Los aceleradores lineales son hoy la herramienta más avanzada para tratar el cáncer con radioterapia. Son equipos de alta tecnología que permiten dirigir rayos con mucha más precisión hacia el tumor, dañando menos el tejido sano que está alrededor. Estos equipos de alta tecnología provocan menos efectos secundarios, sesiones más eficientes y tratamientos más seguros.
Además, permiten técnicas modernas que adaptan la radiación a la forma exacta del tumor, lo que mejora muchísimo la atención en distintos tipos de cáncer como mama, próstata, pulmón, cabeza y cuello, entre muchos otros.
Es el estándar que hoy debería tener cualquier sistema de salud que quiera dar atención oncológica digna. Por eso hoy vale la pena destacar esta buena noticia.
El Centro Oncológico de Tamaulipas, en Ciudad Victoria, avanza en la remodelación y equipamiento de su área de radioterapia, y ya cuenta con un nuevo acelerador lineal, una inversión que ronda los 135 millones de pesos, y que representa una esperanza real para cientos de familias tamaulipecas. Las obras llevan un avance de más del 80% y, una vez que se cumplan todos los requisitos técnicos y se obtenga la licencia de operación, este moderno equipo podrá entrar en funcionamiento, lo que se prevé podría ocurrir a mediados de este año.
Estamos hablando de una herramienta que puede hacer la diferencia entre esperar o actuar, entre sufrir más o sufrir menos, entre tener que salir del Estado o poder atenderse aquí, cerca de casa, cerca de la familia.
Durante años, muchos pacientes de Tamaulipas no sólo han tenido que enfrentar el cáncer, también han tenido que enfrentar largas listas de espera, traslados forzados a otros Estados, gastos imposibles y una carga emocional muy fuerte. Y eso también enferma.
Por eso, cuando una obra en salud realmente impacta la vida de la gente, vale la pena mencionarlo
Ojalá que este nuevo equipo funcione pronto, que se traduzca en citas más rápidas, tratamientos más oportunos y menos sufrimiento para quienes ya están librando una de las batallas más duras que puede enfrentar un ser humano.
Y si usted o alguien que ama está pasando por esta enfermedad, No pierdan la fe.
Aunque haya días muy duros, aunque el cuerpo se canse, aunque el miedo aparezca, nunca pierda la esperanza y las ganas de vivir.
Les mando un abrazo muy grande y Que Dios los bendiga, gracias.
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