“Hay una gran diferencia entre el robo asociado al poder y aquel que nace de la pura y estricta necesidad…”
Fernando Savater

 

En el inicio de esta semana, un tema periodístico en Tamaulipas me llamó la atención y me permite hoy alejarme un poco de la política enfermiza que nos rodea.

Se refería la nota a una red de ladrones de vehículos de alta gama que opera en Estados Unidos y los ofrecen en México. Posiblemente usted ya sospeche quiénes son sus “clientes”. Sí, los miembros del crimen organizado.

¿Le parece novedoso ésto?

Pues no lo es tanto.

De hecho, en el Estado ese comercio ilegal en los 80 y 90 del siglo pasado se mantuvo boyante y prácticamente sin problemas -la mayoría con automóviles de costo más bajo- pero el mercado en ese entonces lo integraban, por los accesibles de esos muebles personas comunes como políticos, estudiantes, maestros, campesinos, periodistas, comerciantes y hasta amas de casa. Ese parque vehicular ilegal llegó a ser tan aceptado y tolerado por las autoridades, que prácticamente su volumen era igual que el número de unidades nacionales legítimas en cada municipio.

Resultaba tan normal ese comercio clandestino que al preguntar un interesado a los vendedores si el vehículo era robado, solían responder con ingenio que se convirtió en anécdota: “Bueno, dicen que el gringo todavía lo está buscando en el estacionamiento del mall”, solían responder. Divertido, pero vergonzoso.

Todo ha quedado atrás, pero en este escenario, resalta algo importante.

Eran tiempos que no deben enorgullecer a nadie, porque al fin y al cabo se cometía un delito, pero queda clara la positiva evolución de los ciudadanos tamaulipecos de bien en su visión de la ley, que por fortuna poco a poco dio un giro radical en casi tres décadas al desaparecer la clásica frase aplicada para no tener problemas, del “yo hago como que no sé y tú haces como que no me viste”.

Hoy pese a ese tormentoso pasado, el lado positivo es que quienes delinquen ya no son los tamaulipecos honestos que tenían que cerrar un poco los ojos para tener un vehículo propio. El lado negativo, lamentablemente, es quienes los sustituyeron.

Por fortuna en Tamaulipas la ley es la ley, a pesar de que a un expresidente cercano eso le moleste tanto…

DECIR SALUD NO ES SÓLO UNA CORTESÍA

Una buena noticia: La Universidad Autónoma de Tamaulipas sigue reforzando a una de las áreas que mayor peso tiene en la sociedad, como es la salud, con una cobertura en las distintas regiones del Estado.

Ayer, en entrevista con medios de comunicación, el Rector Dámaso Anaya mostró las proyecciones de crecimiento de la UAT, en donde se hizo evidente la operación de carreras prioritarias como la Licenciatura en Enfermería y Medicina en todo el territorio tamaulipeco.

El objetivo tiene un plus: No sólo es apoyar a la patria chica en ese terreno, sino que al llevar esos planteles a más municipios se abre la puerta a que los jóvenes de esas regiones tengan acceso a la educación médica sin tener que abandonar sus centros de población.

Hay muestras del crecimiento de esta casa de estudios en ese rubro. Desde 2025 opera la carrera de Enfermería en Reynosa, sumándose a esa oferta educativa que existe en Nuevo Laredo, Victoria, Mante y la zona sur del Estado. Es el camino para que decir ¡Salud! no sea sólo una cortesía, sino un apoyo social real…

 

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